El príncipe de Asturias ingresó este miércoles en la cuarta década, pero
lejos de la crisis que parece anunciar la cuarentena el futuro Felipe VI de
España está en uno de sus mejores momentos personales, afirmaron cercanos a la
familia real y periodistas.
El heredero de la Corona española, del que siempre se ha destacado su
seriedad, preparación y profesionalidad, inicia esta nueva etapa reforzado por
una imagen más familiar, que le ha acercado aún más a un país que se declara
mayoritariamente "juancarlista."
"En forma, con ganas de trabajar y muy feliz con mi familia," contestó este
miércoles a los periodistas que le preguntaron cómo afrontaba los 40 años.
Aunque estaba previsto que pasara el día en el Líbano con los soldados
españoles desplegados en ese país, el mal tiempo obligó a cambiar el viaje por
una videoconferencia con los militares en el exterior, a quienes transmitió su
respaldo y felicitaciones "que al fin y al cabo también es el apoyo y el
reconocimiento de la sociedad española."
Pese a estar presente en la vida de todos los españoles desde su nacimiento
el 30 de enero de 1968, muchos analistas coincidieron en que no se supo mucho
sobre su vida personal hasta su boda en mayo del 2004 con la periodista Letizia
Ortiz.
Lo que por un momento se consideró como una medida arriesgada al elegir a una
mujer divorciada para compartir la responsabilidad de reinar algún día España,
resultó ser un gran acierto en términos de imagen, ya que ha permitido conocer
su lado más humano, y sobre todo más familiar.
No en vano, con motivo de su 40 cumpleaños, el príncipe decidió difundir unas
imágenes en las que se le ve vestido de manera informal en su casa y jardín con
su esposa y sus hijas, Leonor y Sofía.
Los especiales de la prensa española publicados con motivo del cumpleaños
indican que se trata del heredero mejor preparado de la historia del país.
Con los ecos del 70 cumpleaños del Rey Juan Carlos a principios de enero aún
resonando, y los medios de comunicación destacando el complicado 2007 vivido por
el monarca, el príncipe parece ser la otra cara de la moneda y estar atravesando
la mejor etapa de su vida.