El mandatario ofreció anoche en el Congreso su último discurso sobre el Estado de la Unión.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, reconoció ayer en su último discurso sobre el Estado de la Unión que hay “preocupación” sobre la economía de su país e instó al Congreso a aprobar rápidamente un paquete de estímulo.
“La economía está en un periodo de incertidumbre”, afirmó Bush, en un momento en el que Estados Unidos se acerca a una recesión. “En las cocinas de todo el país existe preocupación sobre nuestro futuro económico”, añadió.
Bush reconoció que la economía del país se está desacelerando, pero indicó que a largo plazo los fundamentos económicos son sólidos.
También señaló que el paquete de estímulo de $ 150.000 millones acordado con los legisladores debería proveer un “robusto” impulso a la economía, pero instó al Senado a no cargarlo con medidas adicionales.
Anunció que el primer acuerdo de libre comercio cuya aprobación pedirá al Congreso en este año será el de Colombia, para frenar a los “proveedores de falso populismo”, en una velada alusión al presidente venezolano, Hugo Chávez
“Si no logramos pasar el acuerdo (con Colombia), vamos a envalentonar a los proveedores de falso populismo en nuestro continente”, dijo en su último discurso ante las dos cámaras reunidas del Congreso, controladas desde hace un año por la oposición demócrata.
Bush, que pronunció su discurso en medio de la más baja popularidad de sus siete años en el cargo, careció del peso para presentar ideas audaces y no lo intentó, pues solo tomó la oportunidad para agradecer al Congreso la aprobación del tratado con Perú en diciembre y pedirle que siga el mismo espíritu con los acuerdos aún pendientes de Colombia, Panamá y Corea del Sur.
Al referirse al apremiante reto de la inmigración, sostuvo que Estados Unidos necesita asegurar sus fronteras.
Además, pidió tener paciencia con la guerra en Iraq y reafirmó su intención de “hacer todo lo posible” para que los israelíes y palestinos alcancen un acuerdo de paz antes de que finalice su mandato en un año.
Expresó que EE.UU. se opone al genocidio en Sudán y apoya la libertad en países como Cuba, Zimbabue y Bielorrusia, así como anunció que se aumentará el financiamiento a la investigación de células madre.