- ENE. 27, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Con el afán de impulsar a dos sectores que han sido relegados de la inversión pública y privada, se creó en octubre del 2006 el más reciente fondo petrolero: el Feiseh.
El Fondo Ecuatoriano de Inversión en los Sectores Energético e Hidrocarburífero es administrado por el Banco Central en beneficio del Estado.
En su corta existencia –un año y tres meses–, el Feiseh ha acumulado $ 3.034,38 millones, recursos que han sido utilizados (no en su totalidad) por las universidades, los municipios, la Corporación Financiera Nacional (CFN), el Banco Nacional de Fomento (BNF), Petroecuador, los proyectos hidroeléctricos y la misma Cereps.
Hasta el momento, los egresos más representativos corresponden a los aprobados por la comisión del fondo (Cofeiseh), cuya secretaría técnica está a cargo del Banco Central.
En enero pasado, ese grupo autorizó el cronograma de desembolso de los recursos que servirán para apuntalar al sector petrolero estatal.
Un total de $ 187,19 millones se invertirán en la rehabilitación de la refinería de Esmeraldas; $ 15,41 millones irán a la renovación y la optimización de la red de oleoductos secundarios en la Amazonía, a fin de evitar desastres ambientales.
Mientras $ 99,31 millones permitirán renovar los ramales de los oleoductos secundarios, que también han sido objetivo de los atentados que terminan con derrames de crudo.
Todos estos proyectos estarán a cargo de Petroecuador.
Pero dentro de los planes del Gobierno, estos fondos también estarán destinados a la construcción de grandes centrales hidroeléctricas como Sopladora y Coca Codo Sinclair. Esta última, de llegar a concretarse, se convertiría en la más importante del país, incluso superior a Paute.