El vicealmirante Homero Arellano piensa en mudarse de la enorme y lujosa casa amarilla que lo albergó durante el último año, mientras fue comandante de la Armada Nacional. Su salida de la Marina, considera, ha sido consecuencia de una infiltración de mafias interesadas en el tema petrolero. Sin embargo, cree que esa estrategia no les fue favorable a estas fuerzas oscuras, pues más bien se ha logrado “blindar” el proceso iniciado por la Marina en Petroecuador.
¿Cómo evalúa el año en el cual usted estuvo frente a la Marina?
Este ha sido un año sin precedentes para la Armada. Conseguimos que nuestros submarinos, que iban en camino para el museo, ahora se estén repotenciando. El Presidente autorizó la adquisición de aviones no tripulados y lanchas rápidas, pues vio la necesidad de combatir el contrabando de combustible. Eventualmente los norteamericanos son autorizados para inspeccionar barcos con el supuesto de que llevan migrantes o droga, lo cual es una pérdida de soberanía.
Además del incremento de recursos, la Armada ha ganado un gran espacio en el manejo estratégico del petróleo.
Efectivamente, otro de los logros es haber iniciado la eliminación de las mafias en el campo del gas y la construcción del almacenamiento de gas en tierra. Es importante el encargo que le ha hecho el Gobierno a la Armada para apoyar la eliminación de la corrupción galopante en Petroecuador.
¿Su cercana relación con el Presidente es el origen de este apoyo a la Armada?
Yo no conocía al presidente Correa, ahora lo admiro. Se dice que mis discursos han sido de tinte político, creo que el Ecuador está en una época de cambio que debe ser desarrollada. Si esto no se da ahora, los próximos escenarios serán duros; las Fuerzas Armadas debemos tener conciencia social y este comandante la tiene. Gracias al Plan de Soberanía Energética hemos ahorrado de $ 35 a $ 40 millones, es lógico que de ese recurso algo pueda ir para la Marina.
Pero si todo estaba tan bien en la Marina, con usted a la cabeza, ¿por qué la inconformidad en los que en ese momento eran subalternos?
Esa es la percepción que se ha dado a la ciudadanía. Yo aspiro a que cualquier acto de indisciplina sea debidamente investigado y sancionado. Hay un pedido del comandante Luis Yépez de un consejo de disciplina en contra del contralmirante Aland Molestina. Esto lo debe analizar el jefe del Comando Conjunto con el alto mando. Ahora, si algún comandante, nombrado por el nivel político, no está de acuerdo con el cambio, debe renunciar. Ese no es mi caso, mi salida fue para blindar procesos más complejos que el Ejecutivo nos ha encargado.
¿Pero quiénes integran las mafias a las que se refiere, esas personas oscuras; puede dar nombres?
No hemos hecho un análisis de inteligencia, pero ustedes analicen de dónde salen las voces que han pedido que salga el mando de la Armada. Sin embargo, ya se ha rayado la cancha en un área vital que es la petrolera. Esto no va a gustar a mucha gente. En el tema del gas, con lo que Trafigura ha facturado desde 1991, más de $ 400 millones, se hubiesen construido dos plantas de almacenamiento en Monteverde.
Pareja Yannuzzelli, ex titular de Petroecuador, advirtió sobre el riesgo de entregar el millonario negocio del gas a la Armada, sin haber seguido los procesos regulares; ¿qué opina?
Él desfiguró la imagen. Yo creo que sí es un gran negocio, pero para el Estado. Se debe indicar que el buque de Trafigura le cuesta al país, actualmente, de 60.000 a 70.000 dólares diarios. No se controla ni la cantidad ni la calidad. Al poner esto en la agenda pública, en vez de recibir aplausos recibimos palo.
Después de su salida, resultado de la crisis interna provocada supuestamente por esas mafias, ¿es saludable que la Marina siga al frente de Petroecuador?
La Armada deberá salir al menos componiendo en gran medida la empresa, al menos destapando los casos de corrupción, al menos poniéndola en orden. Por lo pronto, el comandante Zurita mandó a abrir 150 cuentas y determinó que ya no se entreguen a dedo los campos de Petroecuador, conocidos como las joyas de la corona.