- ENE. 25, 2008 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
MADRID, España. Afiche de la campaña de donación.
En España, 17 personas sobreviven gracias a órganos que compatriotas donaron al morir.
Se puede decir que 17 personas viven gracias a 17 ecuatorianos que dejaron su vida en España durante el 2007. Eso se deduce del informe del Ministerio de Sanidad sobre donantes de órganos, de los que España tiene el mayor número de casos en el mundo por decimoquinto año seguido, con 1.554 voluntarios, de los cuales, 134 eran extranjeros, de ellos, 17 ecuatorianos.
Las cifras generan optimismo en España, ya que el número de foráneos incorporados al sistema de donación y trasplantes se ha duplicado en los últimos tres años, pese al 4,6% en el 2004 y 8,7% en el 2007, según el ministro de Sanidad, Bernat Soria. Así, se puede paliar el descenso de donantes españoles al reducirse las muertes en las vías.
El Ministerio de Sanidad ejecuta una campaña dirigida a inmigrantes. Bajo el eslogan Tu corazón no entiende de culturas o colores, el resto de ti tampoco, se intenta fomentar la donación entre los extranjeros. Parte de la estrategia consiste en repartir folletos en español, rumano, árabe, chino, francés, inglés, en centros de atención primaria (equivalente a los centros de salud de Ecuador), grupos de inmigrantes y consulados, informando la importancia del sistema, que permite salvar muchas vidas. En los folletos dirigidos a latinoamericanos se hace una referencia explícita a la importancia de hablar sobre el tema con la familia.
“La verdad es que ni me he planteado lo de ser donante de órganos”, indicó el ecuatoriano José Delgado (de 31 años), al opinar sobre la puesta en marcha de esta campaña. “Uno nunca sabe qué puede ocurrir en el futuro...”, añadió Delgado, quien vive en Barcelona con su esposa e hijo.
Richard Olivo (40 años), oriundo de Balzar, Guayas, dijo que a él no le importaría donar sus órganos, “porque una vez muerto qué más da. En cambio, si mis órganos pueden salvar una vida, qué mejor”. No obstante, Olivo, quien reside en Barcelona junto a 20 familiares, reconoció que nunca ha hablado del tema de las donaciones con sus allegados.
“La iniciativa es muy buena”, dijo Eduardo Viteri, un cirujano ecuatoriano que llegó a España hace diez años para sacar su especialidad en medicina y terminó residiendo en Barcelona.
Viteri trabajó hace cinco años en la Unidad de Trasplantes del Hospital de la Vall d’Hebron, donde conoció a fondo cómo funciona el sistema de donación de órganos. “Es un sistema brillante y en Ecuador deberían hacer algo parecido. Según la ley, una persona puede manifestar en vida su deseo de donar sus órganos en el momento en que se produzca su muerte. O caso contrario, la familia puede autorizar que le extraigan los órganos”.
Manifestó que es posible que muchos ecuatorianos no sean partidarios de donar órganos “porque hay un componente cultural, una idiosincrasia que nos frena, que no nos deja actuar”.
En el 2007, 9.857 extranjeros fallecieron en España, 262 eran ecuatorianos.