Un perjuicio por $ 250 millones se contabiliza en cuatro años de derrames petroleros.
Han transcurrido más de 40 años de explotación petrolera y el país aún discute la trascendencia de la contaminación ambiental, provocada por los derrames de crudo.
Durante este tiempo, las autoridades al menos han llegado a una apreciación: “al país le ha costado una verdadera pesadilla y en términos económicos un horror”, cuenta indignada Lucy Ruiz, subsecretaria de Protección Ambiental del Ministerio de Minas y Petróleos.
Y, en menos de dos meses al mando de la petrolera estatal Petroecuador, el contralmirante Fernando Zurita, reveló lo evidente: “No hay políticas corporativas de remediación ambiental”.
Ambos diagnósticos no suman un buen puntaje a favor de la empresa. La evaluación de Ruiz, por ejemplo, es poco halagadora. “No es la empresa ejemplar que debería ser” y aun peor, “Petroecuador es un caso Texaco 2”, indicó.
El primero dejó a la multinacional (hoy Chevron-Texaco) con un juicio de remediación de alrededor de $ 6.000 millones.
Zurita, en cambio, fundamenta su tesis en la existencia de mil casos relacionados con pasivos ambientales en Petroecuador, que intentará remediar este año, y al que cada año la estatal destina $ 100 millones para trabajos de recuperación (a las remediadoras privadas).
Sin embargo, las estadísticas de la empresa no demuestran tal situación. Un informe de los siniestros ocurridos entre el 2002 y el 2007, detallado por la misma compañía y entregado a este Diario tras un pedido de acceso a la información, contabiliza solo 35 derrames, de los 1.067 que registra.
La información está distanciada de la realidad, según la Secretaría de Protección Ambiental, porque solo en los últimos cuatro años la petrolera ha derramado 11.302 barriles. Por esa cantidad de crudo derramado las autoridades proyectaron que en menos de un quinquenio el país ha gastado $ 250 millones, incluido indemnizaciones y trabajos de remediación.
El monto es similar a la cantidad que el año pasado el IESS tenía previsto entregar en préstamos quirografarios.
Por esa cifra alarmante, Zurita se ha empeñado en demostrar la existencia de personas que se beneficiaron de los derrames petroleros. ¿Cómo demostrarlo? Con un trabajo de inteligencia, reveló Zurita, aunque reconoció que no es tarea fácil, pero que está en la pista de las remediadoras involucradas.
Ruiz abrió la necesidad del cambio urgente, sobre todo porque el 80% de las tuberías de Petroecuador están “en condiciones terribles”, por no decir obsoletas.
En esta fase ayudará también el Ministerio de Minas y el proceso de reingeniería de la empresa, a un costo de 4,3 millones de dólares.
DETALLES: Activos
Personal
La petrolera Petroecuador cuenta con 4.200 empleados de planta y unos 1.000 tercerizados y la gran mayoría está en puestos administrativos.
Ventas
La compañía estatal es la que más ventas registra en el país. Estas superaron los 7.000 millones de dólares el 2006.