El presidente de la República, Rafael Correa, designó este mediodía al contralmirante Livio Espinosa como nuevo nuevo comandante de la Marina.
Correa escogió entre los oficiales incluidos en la terna que presentó el ministro de Defensa, Wellington Sandoval, que estaba encabezada por el vicealmirante Johnny Estupiñán y donde también constaba el contralmirante Aland Molestina.
Con esa designación el Gobierno espera poner punto final a la crisis interna de la Armada que originaron los ascensos del pasado 21 de diciembre.
El contralmirante Livio Espinosa es investigado por haber formado parte de un grupo de oficiales que expresó su desacuerdo con la decisión del presidente Rafael Correa de ratificar al mando de la Marina el pasado 10 de enero.
De igual forma el contralmirante Aland Molestina, quien comunicó en la Base San Eduardo, el 11 de enero pasado, su decisión de presentar la disponibilidad, al que finalmente no se concretó tras una reunión con el ministro de Defensa.
Por su parte, el vicealmirante Estupiñán enfrentó un consejo de disciplina acusado de actos de “insubordinación” por haberse reunido el pasado 26 de diciembre con una treintena de oficiales y suboficiales en donde habría expresado su “desacuerdo” con el alto mando que no calificó su ascenso a vicealmirante.
El consejo de disciplina fue suspendido para iniciar un proceso de información sumaria.
De acuerdo con el artículo 31 de la Ley Orgánica de Defensa Nacional, el presidente de la República tiene la obligación de designar al comandante de fuerza de la terna que no puede ser rechazada.
En la Armada existía una gran expectativa por el nombramiento de su comandante.
Vicealmirantes
El presidente Rafael Correa lamentó el sábado pasado la salida de los vicealmirantes Homero Arellano y Luis Yépez, comandante y jefe de Estado Mayor de la Armada, respectivamente, quienes dimitieron el 16 de enero.
Problemas internos
El Mandatario dijo que esas salidas obedecieron estrictamente a problemas internos de esa rama y no a injerencias de orden político.