El Consejo sesiona esta tarde para analizar difusiones de dos radios y un canal.
Si el Consejo Nacional de Radio y Televisión (Conartel) concluye que las estaciones de radio Sucre y Caravana incumplieron el art. 58 de la Ley de Radio y Televisión, que prohíbe alentar la “intolerancia política”, podría recurrir a tres figuras jurídicas, según expertos legales cercanos a la institución.
Primero, emitir una resolución para exhortar a las emisoras a efectuar rectificaciones; luego, calificar la infracción como “administrativa clase III” y solicitar a la Superintendencia de Telecomunicaciones que aplique una multa equivalente a diez salarios mínimos vitales (en el cuerpo legal la cifra es de $ 4, es decir $ 40). O finalmente iniciar el proceso de reversión de las frecuencias al Estado.
El pasado 27 de diciembre, las dos emisoras transmitieron las movilizaciones organizadas por el alcalde Jaime Nebot hacia Manta para rechazar la reforma tributaria y la detención de los buses en La Cadena, límite entre Guayas y Manabí.
El Conartel tiene previsto reunirse hoy, desde las 14:00, para tratar este asunto. La convocatoria a sesión exraordinaria fue distribuida entre sus miembros el jueves pasado.
En el orden del día consta además el análisis de la difusión supuestamente ilegal de la grabación de una conversación entre oficiales de la Marina por parte de Ecuavisa.
Si el organismo considera que el canal incumplió el decreto ejecutivo del mandatario Rafael Correa –emitido en julio pasado–, que prohíbe la transmisión de grabaciones de audio o videos sin autorización de sus protagonistas, habría incurrido también en una infracción “administrativa clase III”.
En este caso, podría ser sancionado con una multa de $ 40 y, si es reincidente, con la suspensión de actividades por noventa días.
El viernes pasado la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusores (AER), núcleo del Guayas, cuestionó la actuación del Conartel. Su presidente, Andrés Mendoza, dijo que el régimen intenta coartar la libertad de expresión.
El sábado, a través de una carta, el gremio exhortó a su delegado en el Conartel, Bernardo Nussbaum, a evitar que las estaciones sean sancionadas, mientras que pidió a la directiva nacional presentar una queja ante la Asociación Internacional de Radiodifusores (AIR) y solicitar la presencia de su relator de libertad de expresión.