La falta de logística hace que el 90% de los asesinatos no se resuelvan.
El 90% de los crímenes que se cometen en Manabí queda en la impunidad, y solo el 10% restante se sentencia.
Esto se debe a que las investigaciones se estancan por problemas logísticos. Uno de ellos es la falta de colaboración de los testigos. Así, el temor a denunciar o identificar a los responsables de algún crimen afecta la investigación.
A ello se suma la falta de un médico legista en Manta o personal policial especializado en la indagación de asesinatos.
Uno de los casos que evidenció estas falencias fue el que ocurrió dentro del proceso de investigación por la muerte de Víctor Zambrano hace seis meses, quien fue acribillado en la ciudadela Cielito Lindo, en Manta, después de que fue secuestrado.
Sus familiares, entre ellos el concejal Nelson Zambrano, hermano del asesinado, admiten que no continuarán con la investigación porque, según dicen, se perdieron las evidencias encontradas que se hallaron en el lugar del crimen.
“El fiscal Erwin Groenow ordenó el levantamiento del cadáver de mi hermano sin la presencia de los policías de la Unidad de Criminalística.
“Le lavaron las manos y la cara y allí se borraron evidencias, pues aún no le habían hecho la autopsia. Fue un error”, explica Zambrano.
Pedro Cózar, jefe de la Policía de Manta, aclara que los fiscales son los que dirigen los procesos de indagación.
“Los agentes policiales somos colaboradores de las autoridades judiciales”, asevera.
Admite que hace falta capacitación para que los gendarmes afronten de mejor forma la investigación. “Los policías judiciales tienen un tiempo mínimo de preparación, que dura tres meses”, justifica.
La falta de fondos económicos para comprar información es otro de los escollos, según Cózar. “Les toca rogar o pedir un favor para una información y es aquí donde los agentes se pueden contaminar.
Esto –agrega– puede ser causa de que el elemento policial tome el rumbo delictivo.
Laboratorio
Otro problema es la ausencia de un laboratorio con equipos para realizar pruebas a las evidencias halladas en el crimen.
La Unidad de Criminalística que opera en Manta desde el año pasado cuenta con solo tres agentes especializados. Y el único laboratorio que existe en Manabí está en Portoviejo.
El Ministerio Fiscal también carece de infraestructura. No hay morgue pública, por lo que para las autopsias se utiliza una privada que se ubica junto a una funeraria.
Gabriel Díaz, médico legista particular, señala que la inspección del cuerpo ayuda a establecer las circunstancias de un hecho, a determinar los instrumentos usados en el crimen. “La posición del cadáver nos indica pistas”, comenta.
La fiscal Sonia Barcia afirma que en el sistema acusatorio vigente es preciso que exista una denuncia contra determinada persona para actuar. “Si no existe acusación no hay juicio ni investigación", aclara.
Sin embargo, Barcia rescata como casos resueltos la muerte de Rosa Vélez en el 2002.
La sentencia señaló al ex fiscal Harold Moreira como el autor intelectual de ese asesinato, por lo que fue condenado a 25 años de prisión, aunque el caso fue apelado por el imputado.
Indicó que también se resolvió el caso del familiar que violó a tres menores de edad.
"Eso lo conseguimos gracias a versiones de los familiares, amigos y especialmente por las evidencias encontradas", precisa Barcia.
Costos
El familiar del fallecido debe financiar la operación ante la falta de un médico legista y de una morgue de la Fiscalía. Su costo es de $ 200.
Personal
Unos 28 policías asignados a Manta investigan y recopilan las evidencias en el lugar de un crimen.