AJEDREZ. Murió el estadounidense Bobby Fischer, ex campeón mundial e ícono en la Guerra Fría.
El mejor ajedrecista de todos los tiempos, campeón mundial en 1972, murió a los 64 años en Islandia.
Bobby Fischer, el excéntrico y huraño genio del ajedrez que se erigió en un héroe de la Guerra Fría al destronar al campeón mundial soviético Boris Spassky en 1972 y que después renunció a su ciudadanía estadounidense, falleció, informaron allegados. Tenía 64 años.
Fischer, considerado por muchos especialistas como el mejor ajedrecista de todos los tiempos, murió el jueves pasado de insuficiencia renal después de una prolongada enfermedad, dijo ayer su vocero, Gardar Sverrisson.
Nacido en Chicago, el 9 de marzo de 1943, y criado en Brooklyn, Nueva York, Fischer enfrentó cargos penales en EE.UU. Unidos por jugar una serie de ajedrez en 1992 con Spassky en Yugoslavia, en desafío de sanciones internacionales impuestas a ese país. En el 2005 se trasladó a Islandia, una nación apasionada por el ajedrez y que fue escenario de su mayor triunfo.
En 1972 acabó con 24 años de hegemonía soviética al derrotar en Reikiavik a Spassky durante un campeonato del mundo legendario conocido como “la partida del siglo”.
La serie, disputada en lo más arduo de la Guerra Fría, asumió dimensiones míticas como un choque alegórico entre las dos superpotencias del mundo.
LA REVANCHA
Fischer perdió en 1975 el título que le había arrebatado a Spassky tres años antes, al negarse a defenderlo ante el soviético Anatoly Karpov.
Durante 20 años nada logró hacerlo volver, ni los millones de dólares ofrecidos por los organizadores de Las Vegas o Manila, ni una precaria situación personal que lo llevó a la ruina. Sin embargo, en 1992 volvió a la escena para disputar en Montenegro una partida de revancha contra Spassky, del que se había hecho amigo, por la que cobró $ 3,35 millones.
ARRESTO INTERNACIONAL
Pero no tuvo en cuenta el embargo económico de la ONU vigente en aquel momento en la ex Yugoslavia, por lo que Fischer fue acusado por la justicia estadounidense de realizar una transacción comercial ilegal y fue objeto de una orden de arresto internacional.
Fue apresado en julio del 2004 en el aeropuerto de Tokio-Narita cuando intentaba salir de Japón con un pasaporte estadounidense anulado.
Durante meses, las autoridades japonesas estuvieron estudiando su extradición. Fischer recibió el apoyo público de Spassky, quien exigió compartir celda si Fischer era encarcelado en Estados Unidos.
‘MOZART DEL AJEDREZ’
Finalmente la intervención del gobierno islandés le permitió refugiarse en ese país nórdico, donde vivió discretamente hasta su muerte.
Considerado por muchos especialistas como el mayor genio natural del ajedrez que el mundo conoció, fue llamado el Mozart del Ajedrez cuando comenzó a ganar a los seis años.
Boris Spassky
En su hogar en Francia, Boris Spassky, su ex contrincante, se limitó a decir: “Lo siento mucho, pero Bobby Fischer
ha muerto. Adiós”.
Como Einstein
Kirsan Ilyumzhinov, presidente de la Federación Mundial de Ajedrez, calificó
a Fischer como “un fenómeno del ajedrez, un gigante intelectual que yo colocaría cerca de Newton y Einstein”.
11 de septiembre
Luego de los ataques del 11 de septiembre del 2001, a EE.UU., en una entrevista Fischer elogió los atentados y dijo que quería ver a Estados Unidos “aniquilado”.
Una guerra
“El ajedrez es una guerra sobre un tablero. El objetivo es aplastar la mente del otro”, dijo alguna vez Bobby Fischer.
Solitario
Fischer se hizo un hombre solitario y pasaba gran parte de su día en cuartos llenos de libros de ajedrez, naranjas y jarras de vitaminas, jugando ajedrez por su cuenta.