La policía de Argentina se incautó este sábado de 1.100 kilos de cocaína y detuvo a un ex militar, un ex policía y otros 16 presuntos miembros de una banda que comercializaba la droga en Europa, donde su valor comercial supera 30 millones de euros, según informaron las autoridades.
El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, confirmó que entre los detenidos figura un ex agente de inteligencia del Ejército con actuación en la represión ilegal de opositores durante la dictadura que gobernó al país sudamericano entre 1976 y 1983, y un ex policía exonerado.
La acción policial, desplegada este sábado tras un año de investigación, consistió en al menos quince allanamientos simultáneos en Buenos Aires y sus alrededores y en la provincia de Santa Fe, dijo a la prensa el comisario Miguel Castro, jefe de la División Drogas Peligrosas de la Policía Federal.
Casi 700 kilos de la sustancia fueron encontrados en un taller en la ciudad de Avellaneda (periferia sur de la capital argentina) de la empresa Stadcover Eventos, especializada en la provisión de placas de plástico para proteger el césped de los estadios durante grandes conciertos.
La empresa también tiene una sede en la calle Sevilla, en Sant Andreu de la Barca, Barcelona, España, según su página en internet.
En el local de Avellaneda, la policía encontró seis remolques con doble fondo, con más de cien kilogramos de cocaína acondicionados en su interior en envoltorios plásticos.
Oficialmente, la empresa efectuaba una importación temporaria de las placas plásticas y los remolques para transportarlas que exportaba a España.
Otros 400 kilos de droga fueron detectados en Tortuguitas, 40 kilómetros al norte de Buenos Aires, donde la droga se procesaba y fraccionaba, según dedujo la policía.
Allí se detectaron precursores químicos, sustancias para cortar la droga, elementos de embalaje y pasta base de cocaína, y también algunas armas, incluida una pistola ametralladora 9 milímetros con silenciador, dijo la policía.
En esa casa fue detenido Ernesto "Willy" Lorenzo, quien según confirmó el ministro Fernández, fue agente de inteligencia del Batallón 601 del Ejército, donde bajo el seudónimo de "mayor Guzmán" fue chofer de Aníbal Gordon, uno de los jefes operativos de los secuestros políticos que más tarde también incursionó en el delito común.
Otro de los detenidos es Mario Andrés Domínguez, un antiguo subcomisario de la Policía Federal expulsado hace doce años por la institución "por actividades no compatibles", dijo Castro.
Los investigadores tratan de establecer el origen de la sustancia y sospechan que sea Bolivia, aunque no descartan a Perú.