Llegó a su primer centenario de vida muy activo y lúcido. Todavía trabaja en diversos proyectos.
En 1987 ganó el Premio Pritzker, que se otorga en Estados Unidos y que equivale al Oscar de la arquitectura. En 1989, recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, en España. En 1996, se hizo merecedor del Premio León de Oro de la Bienal de Venecia, en la muestra internacional de arquitectura. Y en el 2001, el Consejo Superior del Instituto de Arquitectos de Brasil lo designó Arquitecto del Siglo XX.
Son solo algunos de los muchos reconocimientos que a lo largo de su existencia ha recibido por su trabajo el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, una personalidad de la arquitectura mundial. Se lo cataloga como el constructor de Brasilia, capital de Brasil, a fines de la década de los cincuenta.
En sus diseños incorpora la curva y el hormigón armado gana plasticidad. Sus obras, de corte vanguardista, se encuentran en Brasil y en países como Francia, donde diseñó la sede del Partido Comunista.
Integró, además, el equipo creador de la ONU, en Nueva York.
Este hombre celebró el pasado 15 de diciembre 100 años de vida. El centenario lo cogió en plena actividad y en perfecta lucidez. Niemeyer trabaja aún en muchos proyectos.
En varios países del mundo le rinden homenaje. También en Ecuador. En el Teatro Centro de Arte de Guayaquil la noche del pasado jueves se exhibió un documental que es un acercamiento a la obra de Niemeyer.
Fue realizado por dos ecuatorianos: Francisco Aguirre y José Tobar.
Anoche se tenía previsto abrir una muestra sobre el arquitecto brasileño en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Y para el próximo miércoles se organiza la exhibición de un documental y la realización de conferencias en el MAAC Cine.
Niemeyer nació en Río de Janeiro el 15 de diciembre de 1907. Después de estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes de su ciudad, colaboró en la década de los treinta con el francés Le Corbusier, uno de los padres de la arquitectura moderna, quien influyó en él poderosamente.
“Él empezó a trabajar en la época del movimiento moderno y una de las críticas que le hacían a ese movimiento es que era demasiado abstraído del entorno. El mismo edificio podía estar en India o Estados Unidos. El aporte de Niemeyer es que sin dejar de estar en el movimiento moderno, incorporó en sus diseños la identidad local”, dice el arquitecto Florencio Compte. Por su parte, el arquitecto Fernando Naranjo indica que las obras de Niemeyer han resistido el paso del tiempo desde el punto de vista estético y también desde la construcción.
El arquitecto Esquilo Morán resalta el hecho de que Niemeyer haya logrado aceptación también fuera de Brasil, lo cual era muy difícil en los sesenta y setenta, según dice. Es tan conocido que incluso se le atribuye a Fidel Castro esta frase: “Parece mentira, pero ya no quedan más que dos comunistas: Oscar Niemeyer y yo”.
EN UNIVERSIDAD CATÓLICA
La muestra sobre Oscar Niemeyer se exhibe en el Salón Félix Henriques de la Universidad Católica (avenida Carlos Julio Arosemena). Estará abierta hasta el 8 de febrero. Puede visitarse de 09:00 a 17:00. La entrada es gratuita.
EN EL MAAC CINE
El próximo miércoles 23 de enero, a las 18:00, en el MAAC Cine se inaugurará la actividad ‘Arquitectura moderna internacional’ en torno a la obra de Niemeyer. Se exhibirá un documental del director Fabiano Maciel. La entrada será gratuita.
FERNANDO NARANJO
“En Niemeyer hicieron eclosión las nuevas tecnologías constructivas y la audacia imaginativa que tenía”.
Johnny Ugalde
“Lo considero más escultor que arquitecto. No se preocupa tanto del detalle como del gran volumen”.
FLORENCIO COMPTE
“Niemeyer incorporó la curva en sus diseños, el movimiento moderno era muy de línea recta”.