Un juez de Estados Unidos ordenó a Libia y a seis agentes de inteligencia a pagar millones de dólares por daños a los parientes de los estadounidenses que murieron en el atentado contra un avión de pasajeros sobre Níger en 1989.
El juez Henry Kennedy ordenó indemnizar en más de seis mil millones de dólares a la sucesión de siete víctimas estadounidenses, 44 parientes directos y a la firma estadounidense propietaria del avión DC-10, según documentos de la corte.
"Los demandantes han establecido en un testimonio indiscutible que han sufrido pérdida económica como también un gran dolor, sufrimiento y angustia mental durante los 18 años desde que intencionalmente y maliciosamente Libia asesinó a los pasajeros abordo del vuelo 772 de UTA", escribió Kennedy en el memorándum en que se detalla la sentencia.
Libia tiene hasta el 25 de febrero para apelar la decisión de la corte, según el bufete de abogados que representa a los demandantes.
El vuelo UTA 772 volaba el 19 de setiembre de 1989 de París a Chad cuando explotó una bomba en un neceser en el compartimento de carga a 35.000 pies de altura. Las 170 personas que estaban en el avión murieron en el ataque.
El episodio ocurrió nueve meses después de un atentado similar, el del vuelo 103 de Pan Am sobre Lockerbie, Escocia, que le costó la vida a 270 personas y por el que Libia nunca se hizo responsable.
Pero en 2004, Libia firmó un acuerdo en París al ofrecer 170 millones en compensación por el atentado del avión francés sobre el Sahara en 1989.
En abril de 2007, Kennedy falló que Libia era directamente responsable por el ataque, basado en informaciones brindadas por el Departamento de Estado y extensa evidencia del caso criminal en Francia.