- ENE. 15, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) secuestró a seis turistas en una playa del océano Pacífico, dos días después de que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, solicitó a Bogotá y a la comunidad internacional que le concedan el estado de beligerancia.
El secuestro se produjo el domingo pasado cerca al poblado de Nuquí, en el selvático departamento del Chocó, en donde una columna de las FARC interceptó a un grupo de 19 turistas, dijo el alcalde de esa localidad, Francisco Javier Valencia.
Los guerrilleros, que se apoderaron de las pertenencias de los turistas, secuestraron a dos profesores, una bióloga, un estudiante universitario y dos comerciantes colombianos.
Los 19 turistas realizaban un recorrido en lancha por el río Atrato, cuando al llegar a una playa conocida como Morromico fueron sorprendidos por presuntos guerrilleros.
Entre los secuestrados están el profesor colombiano Onshus Niño Alf, quien posee la nacionalidad holandesa, y su esposa, la bióloga María Serrano.
Además fueron cautivos los colombianos Jorge Torres, estudiante en Bogotá; José Rodríguez; Hernando Martínez y César Hoyos, dueño de un hotel de Nuquí. Diógenes Visbal, juez en ese lugar, quien se encontraba en el grupo de retenidos, se salvó del secuestro, “porque no lo reconocieron”. “Nos rodearon, nos encañonaron y nos metieron en el monte”, dijo, tras señalar que se trató de hombres vestidos de “camuflado, botas y con insignias de las FARC”.
Agregó que inicialmente llegaron unos cinco hombres “y luego fuimos rodeados por entre 10 y 15 más que bajaron de la montaña” y se llevaron a los que dijeron que eran de Bogotá y Villavicencio, recordó.
La región es considerada estratégica para el tráfico de drogas y de armas por su cercanía al Pacífico y la cantidad de ríos que permiten la comunicación hacia el centro del país.
La zona fue controlada hace dos años por paramilitares de ultraderecha, que depusieron las armas en una negociación de paz con el Gobierno y que expulsaron a la guerrilla.
La retención ocurrió tres días luego de que las FARC liberaron a las políticas Consuelo González y Clara Rojas, en una zona selvática.
Las FARC usan el plagio como segunda fuente de financiación luego del narcotráfico; delitos de los que obtienen millonarios ingresos para sostener a 17.000 combatientes.