La palabra original viene del francés buffet, se refiere a un armario en el que se guarda la vajilla. Viene luego a identificar aquel conjunto de platos fríos o calientes donde puede servirse cada invitado. Desde luego la cantidad de manjares ofrecidos es variable, también su originalidad. Los hoteles de Guayaquil proponen opciones que iremos descubriendo.
Empezamos por el Oro Verde donde existen a la vez la cafetería El Patio, el exclusivo Le Gourmet. Precisemos que aquel último lugar de por sí es muy agradable con su decoración renovada mas los precios suben en consecuencia.
No todo el mundo, sobre todo si va una familia, puede asumir los $ 32 que cuesta el almuerzo por cabeza. El IVA más el servicio representan una elevación cuantiosa. Para tres personas, con una botella de Sauvignon blanco de Los Vascos ($ 36,50), vino de fruta fresca particularmente indicado con las entradas frías, pescado y mariscos, su planilla trepará a $149,30 más $ 32,84, lo que arroja un total de $ 182,14, algo elevado. Desmenuzo estos precios para que ustedes, a lo mejor, prefieran la cafetería.
Recomendamos aquella sana costumbre que permite a cada comensal pagar su cuota, evitando que todo el peso de la factura caiga sobre la misma persona. Hay quienes pasan un muy mal rato cuando se esfuman los amigos en los baños a la hora de pagar. Lo habrán vivido alguna vez en carne propia.
Ahora bien, el servicio en Le Gourmet es irreprochable, el personal capitaneado por el Maitre Valdivieso es de una precisión y cortesía loables. Se siente que existe allí profesionalismo y experiencia. En regla general, salvando honrosas excepciones, el personal hotelero es mucho más preparado que los demás. Los platos ofrecidos en el bufé ostentan una variedad envidiable desde numerosos tipos de sushi, entradas apetitosas de toda clase: atún rojo, pangora, langosta, salmón ahumado, fuagrás, prosciutto italiano, pulpo, cebiches, ensaladas mixtas.
Pueden ustedes, como lo hizo Epicuro, pedir un steak de Canadá cocinado frente a sus ojos de acuerdo a su preferencia (al grill un cuarto, es decir casi crudo para mi gusto). Los postres son particularmente llamativos, incluyen una incomparable isla flotante, la espuma (mousse) de chocolate, la crème brûlée (tipo crema catalana), un curioso postre de jengibre, varios pasteles y tortas.
Al leer la lista de los platos, calculando el valor de los ingredientes, comprenderán mejor por qué el bufé de Le Gourmet les saldrá más caro que el de la cafetería El Patio donde prima lo típico, es decir el caldo de salchicha, los secos de pollo o de chivo, los cebiches, siendo el mixto el más solicitado.
En El Patio, el bufé les costará $ 22 y tendrán también una copiosa variedad de comidas. Recuerden que los vinos aumentan significativamente su planilla, razón por la cual muchas personas prefieren beber una cerveza bien helada. Los aperitivos, de igual modo, aumentan su cuenta. Un pisco sour cuesta $ 6,90 y un vaso de whisky con Chivas Regal, $ 9,90.
Es obvio que nuestra ciudad ofrece lugares múltiples para el bufé dominical. Presumo que la opción de la gastronomía china será siempre la más económica.
Por lo pronto visitaremos los hoteles de cinco estrellas para comparar calidad y precios. Después de todo, muy de vez en cuando uno puede ofrecerse un almuerzo de lujo en un sitio exclusivo.