Hace apenas un par de décadas, esta palabra era comúnmente utilizada en esta ciudad. Según la Real Academia Española, aguaitar significa mirar algo, esperar. Hoy casi nadie la usa, pero existe, así como existen cientos de guayaquileñismos, unos ya enviados a mejor vida, otros en plena moda y varios ni siquiera registrados en diccionario alguno.
Agarrado: tacaño
Aguado: aburrido
Amarre: de empate, de enamorados
Apretado: hacerse el difícil
Bagrero: hombre de malos gustos
Barajar: irse
Burra: mujer alta y de buen cuerpo
Cachinero: intermediario de cosas robadas
Caída: fiesta sorpresa
Camarón: persona que no sabe conducir bien
En chiqui: en secreto
Farandulear: andar en fiestas
Ficha: persona de antecedentes dudosos
Foco: vergüenza, notorio.
Habla: es un saludo
Lagartero: guitarrista de pasillos
Manicho: loco
Notero: persona con muchas ocurrencias
Papelito: algo que está muy bien
Paro: mentira
Primo: amigo
Revolar: conquistar chicas o chicos.
Fuente: www.pedagogie.ac-toulouse.fr con información del Ministerio de Turismo.