Hugo Chávez, con traje militar, despidió de su país dos aeronaves que ya están en Colombia.
Por fin, ayer en la tarde se puso en marcha la operación internacional, liderada por Venezuela, para rescatar a tres secuestrados en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Se espera que entre hoy y mañana vean la libertad.
Vestido de militar, el presidente Hugo Chávez expresó ayer desde Santo Domingo, en el estado fronterizo con Colombia de Táchira, su confianza en “rescatar y liberar en las próximas horas” a Clara Rojas, Emmanuel, su hijo de 3 años nacido en cautiverio, y a la ex congresista Consuelo González.
“La logística está preparada... Tengamos paciencia y pidamos a Dios que nos ayude y tengamos fe en que todo va a salir bien”, declaró Chávez. Ninguna autoridad se ha comprometido con fechas ni horas exactas para el rescate, principalmente por razones de seguridad.
No obstante, al iniciar personalmente la coordinación de las maniobras de liberación, desde Santo Domingo, Chávez expresó la seguridad de tener pronto a los secuestrados, “ojalá antes de que suenen las doce campanadas del año”.
Chávez ordenó la partida hacia Colombia de dos helicópteros rusos MI-17 adscritos al Servicio de Búsqueda y Salvamento de Venezuela, los cuales llegaron a las 17:00 a esta ciudad del oriente de Colombia, desde donde partirán probablemente hoy a uno o más lugares indeterminados de las selvas del sur para rescatar a los rehenes.
En el momento de recibir a los rehenes, los terroristas de las FARC que los entreguen recogerán una carta dirigida a esa organización criminal escrita por los congresistas demócratas Gregory Meeks, Bill Delahunt y James McGovern, en la que manifiestan preocupación por los secuestrados en Colombia, entre los que hay tres estadounidenses, y califican como “gesto humanitario positivo” la decisión unilateral de liberar a las dos mujeres y el niño.
Tres helicópteros más y tres aviones jet de tipo ejecutivos, todos civiles y de matrículas venezolanas, están listos en distintos aeropuertos venezolanos fronterizos para apoyar las maniobras de rescate y transportar periodistas, personal médico y a los delegados de los países que servirán de garantes y veedores del rescate.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, desde su hacienda El Ubérrimo, del norte del país, donde está de vacaciones, declaró: “Seguimos a la expectativa, con la ilusión de que liberen todos los secuestrados”.
Uribe dijo que ha estado “pensando en la liberación de Emmanuel, el niñito que fue concebido con su madre secuestrada, que nació con su madre secuestrada, que ha crecido secuestrado, una condición peor a la de las sociedades esclavistas, que en los últimos periodos liberaron el vientre de las esclavas”.
“En esta ocasión la colombiana secuestrada ni siquiera ha tenido el derecho a que su niñito, a que esa criatura concebida en su vientre, hubiera podido nacer libre y gozar de la libertad, el caso de Emmanuel. Seguimos a la espera”, agregó.
En su intervención de ayer, Chávez dijo que las maniobras de rescate diseñadas por él y apoyadas por ocho países que participarán con delegados (entre ellos el ex presidente argentino Néstor Kirchner y el ex ministro ecuatoriano Gustavo Larrea) se llamarán Operación Emmanuel, nombre del niño del que existe simpatía y expectativa mundial por conocerlo.
Cuando los helicópteros estén listos hoy en esta ciudad colombiana, por medio de un teléfono satelital las FARC le informarán al coordinador del rescate, el ex ministro venezolano de Interior, Ramón Rodríguez Chacín, los puntos a los que deberán dirigirse para recoger a los rehenes.
Con esta información, Rodríguez le dirá al delegado de Uribe, Luis Carlos Restrepo, en qué lugares deben detenerse las operaciones, si las hay.
La orden la impartirá el comandante de la Fuerzas Militares, general Freddy Padilla, y las naves se pondrán en movimiento.
Se prevé que, en menos de seis horas, los helicópteros, que llevan insignias de la Cruz Roja, recogerán a los rehenes, regresarán a esta ciudad para reabastecerse de combustible o continuarán hasta un aeropuerto venezolano en la frontera, donde pasarán a un avión que los llevará a Caracas y se encontrarán con sus familias.
Se espera que los delegados de los gobiernos de Francia, Argentina, Suiza, Brasil, Ecuador, Cuba y Nicaragua lleguen en cualquier momento a esta ciudad a bordo de los aviones dispuestos por Chávez.
En los principales hoteles de esta ciudad provincial las embajadas de Venezuela y Argentina habían hecho cerca de 50 reservaciones, según pudo confirmarlo el diario El Nuevo Herald de Miami.