Mujer falleció al recibir un tiro en la cabeza que presuntamente le propinó su esposo.
Escenas de dolor y desesperación se observaron la mañana de ayer en una vivienda de la ciudadela Urdenor I, mz 113, donde una mujer fue asesinada con un disparo en la nuca.
El hecho fue reportado a la central de la Policía, alrededor de las 07:00, cuando familiares de la víctima la encontraron sin vida en la cama de su dormitorio. Después ella fue identificada como Mónica Lorena Flores Herrera, de 41 años.
Según versiones preliminares, el crimen lo cometió el esposo de la fallecida, Melwin Rafael Ríos Moncayo, de 35 años. Tras la agresión, el hombre habría intentado suicidarse con un tiro en la cabeza.
La Policía informó que Ríos fue encontrado inconsciente en la sala de la casa, desde donde lo llevaron, bajo custodia, a la clínica Kennedy. Ahí, los médicos indicaron que tiene un 98% de probabilidades de salvarse.
En tanto, habitantes del sector indicaron que aparentemente la pareja había discutido en el inmueble desde las 04:00, cuando llegaron de una fiesta.
“Parece que la señora estuvo bebiendo con unas amigas y su esposo le reclamó por esto. Él es una persona tranquila, pero también muy celoso y siempre discutían”, manifestó un vecino, quien no se identificó.
Otra moradora, que tampoco dio su nombre, comentó que a las 06:00 ella escuchó seis disparos. “No le presté mucha atención porque por esta zona siempre hay balaceras”, dijo.
No obstante, el fiscal Santiago Gallardo, quien tomó procedimiento en el caso, señaló que en el domicilio se halló un revólver calibre 38 y un casquillo de bala. “Es extraño que se haya encontrado solo uno, cuando sabemos que al menos hubo dos disparos (uno que hirió a la mujer y otro al esposo). Vamos a investigar esta situación para determinar si es que existió otra arma o persona involucrada en el asesinato”, manifestó.
El agente indicó también que cuando se cometió el asesinato los hijos de la pareja (dos mujeres, de 21 y 17 años; y un niño, 10,) estaban en la casa.
Sin embargo, agregó Gallardo, en las declaraciones que ellos dieron aseguraron que nunca escucharon peleas o la detonación de alguna arma.
Mientras tanto, allegados a la familia afectada prefirieron no dar detalles sobre el caso.