El rescate duraría 6 horas y luego a los liberados se prevé presentarlos en acto popular en Caracas.
Cinco helicópteros y tres aviones venezolanos entrarán a Colombia antes del domingo próximo y, en presencia de enviados especiales de siete gobiernos, rescatarán a tres secuestrados, de acuerdo con un plan que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, planeó cuidadosa y personalmente en Cuba con estrategas militares de Fidel Castro y delegados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre ellos su “canciller” Rodrigo Granda y el líder Iván Márquez, dijeron a El Nuevo Herald fuentes diplomáticas venezolanas.
Granda fue puesto en libertad recientemente e indultado por el presidente Álvaro Uribe, en respuesta a una petición directa de su colega francés Nicolas Sarkozy. Luego, el guerrillero viajó a Cuba con la anuencia del gobierno colombiano.
Márquez, por su parte, quien hace parte del secretariado (jefatura colegiada de las FARC), viajó clandestinamente a Caracas en noviembre pasado con la anuencia de Uribe y se reunió con Chávez en el palacio de Miraflores para hablar de la liberación de secuestrados, donde ambos posaron en público y se fotografiaron.
La reunión en la que se diseñó el plan tuvo lugar la semana pasada en Santiago de Cuba, dijeron las fuentes, donde Chávez estuvo de visita.
Al explicar el miércoles pasado cómo sería el rescate que, según dijo, se planeó bajo su dirección, Chávez contó que, en efecto, tuvo el consejo y la asesoría de su colega Fidel Castro pero no mencionó a los delegados de las FARC con los que se ha reunido en Caracas.
El rescate estaba previsto para ayer pero se atrasó esperando la llegada a Caracas de algunos facilitadores internacionales, entre ellos el ex gobernante argentino Néstor Kirchner, delegado de su esposa la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, se supo aquí.
Fuentes en Colombia del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dijeron a El Nuevo Herald que esa organización estará en la entrega de los secuestrados y explicaron que el plan de rescate no tiene límite de tiempo ni se cumplirá necesariamente hoy, aunque no explicaron por qué.
Fuentes de la Presidencia en Bogotá dijeron anoche que el rescate terminará el domingo próximo.
Tan pronto sea activada la operación de rescate que Chávez anunció el pasado miércoles y su colega Uribe aceptó integralmente, se calcula que en menos de seis horas serán recogidas dos mujeres y un niño de 3 años nacido en cautiverio, hijo de una de ellas, y trasladados presumiblemente a Caracas, donde serán saludados y presentados a la opinión por el mandatario de ese país.
Los secuestrados que las FARC han ofrecido liberar incondicionalmente son Clara Rojas; el hijo de esta, Emmanuel; y la ex congresista Consuelo González de Perdomo, quien lleva seis años encadenada en la selva y que en ese lapso murió su marido, se casó su hija María Fernanda y nació una nieta que ya tiene 2 años.
Clara Rojas fue compañera de fórmula de Ingrid Betancourt en el 2002, quien a pesar de su calamitoso estado de salud seguirá por ahora en un campo de concentración de las FARC.
“Pero con esto se abre la puerta para todos los secuestrados. Esto no es solo para nosotros”, manifestó Iván Rojas, hermano de Clara.
Desde la mañana de ayer, el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio, en el este de Colombia, fue encerrado con tres círculos concéntricos de seguridad porque aquí estará la principal base de operaciones de las aeronaves venezolanas dispuestas para el rescate.
Una delegación de la embajada de Venezuela en Bogotá inspeccionó la terminal y presenció el ingreso de varios camiones cisterna que se apostaron con combustible para reabastecer las aeronaves venezolanas.
Los tres aviones estarán ocupados por diplomáticos, otro por periodistas y el tercero por médicos y paramédicos.
Primero llegarán cinco helicópteros que en esta ciudad serán abordados por quienes lleguen en los aviones y volarán hasta un lugar que las FARC le indicarán por teléfono satelital a Ramón Rodríguez Chacín, ex ministro de Interior de Venezuela designado por Chávez para coordinar esta operación.
Los secuestrados serán recogidos en uno o más puntos de las extensas selvas del suroriente colombiano, traídos a Villavicencio, subidos a los aviones y llevados a Caracas, donde Chávez los espera para presentarlos en un acto especial.
“Estamos dispuestos a dar toda la cooperación que se requiera”, dijo el Gral. Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares de Colombia.
“Creo que ahora sí todas las cosas están dadas y pronto tendremos a mi madre, a Emmanuel y a Clara en casa”, expresó Patricia Perdomo, hija de la rehén Consuelo González.
Otra opción, mencionada a El Nuevo Herald por fuentes colombianas de inteligencia, consiste en que los helicópteros vuelen desde Venezuela a los puntos que señalen las FARC y regresen a Caracas, en menos de seis horas.
Fuentes militares sostienen que hay cerca de 20 mil combatientes del Ejército desarrollando alrededor de 15 operaciones de guerra en las regiones en las que se cree están dispersos los campos de concentración de las FARC. Estas acciones serán suspendidas cuando la misión venezolana lo pida para verificar el rescate.
Esta operación supone una aceptación explícita de Uribe a la condición de delegados neutrales entre las FARC y el Estado colombiano que adoptarán los gobiernos de Venezuela, Argentina, Francia, Brasil, Ecuador y Bolivia, todos los cuales estarán presentes en el rescate, junto al CICR.
Colombia, incluso, ha asumido un rol parecido al de un observador más, pues Uribe también designó a un delegado, como los demás gobiernos, y dejó este y la posibilidad de futuros rescates en manos de Chávez.
“Estamos recibiendo apoyo de todo el mundo, del canciller, del ministro de Defensa... Estoy supercontenta porque este paso final lo veo más cerca que nunca”, declaró Clarita de Rojas, madre de Clara Rojas y abuela de Emmanuel, a quien apenas va a conocer.
Analistas se preguntan si esta acción humanitaria de la que el mundo entero está pendiente es la recuperación de un protagonismo político internacional que las FARC no se merecen, no solo por ser una organización terrorista, genocida y narcotraficante sino porque ha fundado su importancia relativa en la administración del dolor de miles de secuestrados inocentes y sus familias.
“Lo que más impresiona es la frialdad y el cálculo de las FARC. La foto reciente de alias ‘Iván Márquez’ en el palacio de Miraflores va a ser nada frente al show de la entrega”, opinó ayer el analista colombiano y editorialista de El Nuevo Herald, Rafael Guarín.
MÁS DATOS: Dura realidad
Son una milésima parte
Las dos mujeres y el niño que se prevé liberarlos escasamente representan una milésima parte de los tres mil rehenes que se cree las FARC tienen en su poder. Por la mayor parte exigen pagos multimillonarios por su libertad y 45 (entre políticos, militares, policías y tres estadounidenses) integran el grupo que llaman “canjeables”: exigen cambiarlos por guerrilleros en cárceles de Colombia.