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Lavado de suéteres Una forma fácil de conservar la forma y de planchar al mismo tiempo el suéter que acaba usted de lavar consiste en enjuagarle la mayor parte del agua que ha quedado en él, colocarlo sobre una toalla en una superficie plana y acomodarlo a su forma original. Después de esto, se le pone encima una charola grande de metal o de plástico. Debe ser de un tamaño que permita cubrir la mayor parte del cuerpo de la prenda. En seguida se pone algo bastante pesado encima de la charola y se deja así el suéter hasta que esté casi seco. Los resultados son sorprendentes, pues queda casi como nuevo.
Una casa para el gato A muchos gatos no les gusta estar dentro de la casa por la noche, si el suyo forma parte de ese grupo hágale una casa fácilmente. La necesitará en las noches frías, y sobre todo, en invierno y en el tiempo de lluvias. Para este fin, tome una hielera de ‘unicel’ corriente, hágale un agujero por donde quepa el animal y colóquela invertida en donde estime conveniente, poniéndole un ladrillo o cualquier otro peso encima para que se mantenga en su lugar sin que la tiren ni el viento ni el mismo gato al entrar y salir. Complete la obra poniendo en su interior un pedazo de tapete viejo para que su consentido esté más cómodo y abrigado.
Donas calientes Si le han sobrado donas de las que compró para la merienda y le gustan calientes, envuélvalas en papel aluminio y póngalas en su sarteneta eléctrica. Arregle los controles a 325°F, póngales la tapa y déjelas calentar 10 minutos.
Evite peligro Cuando guarde tijeras en su costurero, en un cajón o en la bolsa de costura, cuide de encajar sus puntas en un corcho para evitar peligrosos piquetes en sus dedos o en sus manos. |