Con el fin de promover la riqueza de los productos de nuestro país, el pasado 3 de octubre se realizó en el prestigioso Hotel Kempinski de Ginebra un exitoso festival gastronómico ecuatoriano ofrecido por la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Corpei). El acto contó con la asistencia de miembros del sector empresarial, inversionistas, operadores de tours, funcionarios internacionales, miembros del cuerpo diplomático, de la prensa internacional y personalidades de la vida social y política.
Los presentes escucharon las alocuciones del Embajador de Ecuador en Berna, Jaime Marchán y del Vicepresidente de la Corpei, Richard Hall, alusivas a la excelencia del mercado ecuatoriano que sigue fomentando las exportaciones de sus productos de la tierra, del mar y artesanales.
Designada por la Corpei como coordinadora general, dos meses de preparativos me absorbieron, los que llevaban la finalidad de darle un aire muy festivo al evento, capaz de despertar un interés particular en los distinguidos invitados, puesto que no hay nada que se parezca más a una cena que otra cena ni nada que se parezca más a un cocktail que otro cocktail. ¡ Este evento tenía que ser marcado de manera diferente!
Una mención especial merece las fotografías de Henry Goldschmid, un suizo que vivió mucho tiempo en nuestro país, quien prestó sus artísticas imágenes de Ecuador para decorar las paredes de los salones del lujoso Hotel Kempinski, las que despertaron mucha admiración. Ni qué decir de la profusión de rosas multicolores ecuatorianas que adornaban las mesas y todos los rincones de esos salones y asimismo, rosas individuales donadas por un importador y arregladas con gusto exquisito, fueron ofrecidas a cada una de las damas presentes.
A la hora del aperitivo, los invitados se deleitaron con el sabor de las nueces de macadamia de nuestra costa, sorprendiéndose algunos que esta nuez se produjera en Ecuador. Luego, durante la cena, con fondo musical de un grupo folklórico de Ecuador, todo el menú fue ecuatoriano, creado y dirigido por el Chef quiteño, Gonzalo Dávila, quien viajó a Ginebra especialmente para esta ocasión. No podía faltar el cebiche de camarones seguido por una ensalada de quinua con mango y aguacate, fritada, seco de chivo y un novedoso postre de maracuyá con chocolate. Todos, sabores exóticos muy apreciados por los presentes.
Llegado el momento del café, para sorpresa y satisfacción de todos, numerosos sombreros Montecristi, cigarros y chocolates ecuatorianos fueron distribuidos, agregando el toque festivo final. Ir de sorpresa en sorpresa, esa era la idea!.
Aparte del considerable número de industriales del chocolate, de importadores de productos del mar y otros, de directores de agencias de viajes especializadas en América Latina, cabe mencionar la presencia de Markus Stern, director general del Programa Suizo de Promoción a la Importación (Sippo) quien hizo un viaje especial desde Zurich para asistir al evento, de Norbert Frick, Embajador de Liechtenstein ante los organismos internacionales de Ginebra, quien viaja con cierta frecuencia a Colombia y otros países latinoamericanos donde ese Principado mantiene importantes inversiones, los diputados suizos Marguerite Contat-Hickel y Guy Mettan (este último, también presidente de un encuentro anual de inversionistas con países emergentes y países en desarrollo (EMA), el empresario Malek el-Khoury, magnate de origen libanés. No podemos dejar de citar a Igor Ustinov, escultor de moda en Europa, hijo del desaparecido actor Peter Ustinov y cuya presencia es siempre noticia en los medios de arte y de la sociedad internacional.
Que los extranjeros descubran nuestros productos y la calidad de los mismos, es la meta primordial para incrementar la balanza comercial ecuatoriana a través de las exportaciones y del turismo. De aquí se desprende que eventos como este festival gastronómico, llevados a cabo en lugares y momentos estratégicos, son los que proporcionan mayor visibilidad a nuestro país para ir consiguiendo ese objetivo a fin de que el resto del mundo empiece a tomar conciencia de que, aunque poco conocido aún en la escena internacional, existe Ecuador con sus enormes riquezas naturales, su diversidad y sus atributos culturales presentes y pasados y que es mucho más que ‘el país de las islas Galápagos’.
El festival gastronómico ecuatoriano de la Corpei del 3 de octubre, realizado en Ginebra está marcado por una diferencia notable, habida cuenta que todos los invitados recuerdan con beneplácito este evento con trasfondo de fiesta, de alegria de vivir, características del alma latinoamericana. Es, sin duda, una fecha para recordar.