Esta deliciosa bebida a base de leche, huevo y alcohol es sinónimo de fiesta, de calor de hogar. Con una receta que ha pasado por generaciones se crea un negocio familiar que ahora despunta hacia nuevos productos.
Susana Moreno de Velasco, Karen Velasco de Molestina y Verónica Velasco de Oramas.
Para darle gusto a su abuela Mercedes Coronel de Moreno, que le dijo: “no dejes a mis amigas sin rompope”, Verónica Velasco de Oramas hace 23 años toma la batuta siguiendo al pie de la letra la receta que le heredaron y empieza a preparar esta deliciosa bebida, la que siempre se ha hecho de forma artesanal. “Empecé a vender a mis amigas, conocidos y cuando se pensó en distribuirlo en supermercados me asocié con mi mamá y mi hermana”, cuenta. Le pregunto: ¿Por qué fuiste la elegida para continuar la tradición?, Karen se adelanta riéndose y dice “porque era la preferida”, a lo que Susana asiente con un golpe de cabeza.
La casa de Susana Moreno de Velasco fue siempre el sitio de reunión, donde desde octubre llegaban sus hijas y empezaba la movida, pues había que preparar y embotellar el rompope que se vendería para las fiestas. Las etapas han sido diferentes y se ha ido modernizando el trabajo, pero la receta original sigue intacta, ni un huevo de más ni de menos. “Ese es el secreto para mantener siempre el producto, y si bien antes solo se vendía en Navidad, luego ya tenía clientes todo el tiempo, por lo que trabajamos todo el año. Realmente es un producto tan casero, con sabor característico, y todo se hace a mano desde la cocción hasta poner la etiqueta y la tapa a la botella.”, expresan.
Justamente por la demanda hace un año decidieron abrir una minifábrica para tener más espacio, además porque querían lanzar al mercado un nuevo producto Menta Dulce La Abuela, una especie de Saltamontes, bebida perfecta para brindar en eventos de todo tipo. Y para no perder la viada quieren promocionar próximamente la tradicional piña colada, pero con un toque original. Sin duda en estas fechas el trabajo es arduo, pues embotellan 250 rompopes diarios, pero aseguran mantener la organización, siendo un tiempo para compartir en familia.