1.- Sustituya las harinas blancas por los granos enteros como la avena, arroz integral, salvado de trigo y vegetales, estos contienen la fibra suficiente para eliminar las toxinas que pueden ser la causa de que se inflame el vientre.
2.- Elimine las grasas malas como frituras, mantequilla, embutidos, mayonesas y margarinas. Recuerde que están presentes en las comidas de sal tipo fritos, apanaduras y gratinados, y en los dulces como tortas, galletas y panes, o todo lo que sea mezclado con harina y mantequilla.
3.- Olvídese de las bebidas gaseosas, el agua mineral con gas y la cerveza contienen dióxido de carbono que expande el estómago. Cuídese del exceso de bebidas alcohólicas, estas son calorías vacías que se convierten en grasa.
4. Tenga a la mano piqueos saludables, especialmente cuando la hora de la comida tiende a prolongarse. Siempre lea la información nutricional de los productos. No ingiera más de 20 gramos de carbohidratos ni más de 10 gramos de grasa.
5. Tenga a la mano un termo con agua para que tome varios vasos al día, además de ayudar a eliminar toxinas, le evitará comer en exceso.
6. Pésese frecuentemente y si nota que ha subido de peso, es tiempo de bajar nuevamente. No lo deje pasar, mientras más libras es más difícil.