Integrantes de organizaciones sociales ecuatorianas clausuraron hoy simbólicamente oficinas de organismos públicos y dependencia judiciales, en señal de apoyo a los plenos poderes de la Asamblea Constituyente instalada desde este jueves.
En el día en que la Asamblea quedó instalada en Montecristi, decenas de personas colocaron en las puertas y ventanas de las sedes de la Defensoría del Pueblo, la Corte Suprema de Justicia y otras dependencias en Quito grandes carteles rojos con letras blancas con la palabra "Clausurado".
En la sede de la Corte Suprema la Policía dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos cuando éstos intentaron ingresar en las instalaciones.
Se clausura debido a que "la mal llamada justicia y los organismos de control han sido verdaderos antros de la impudicia y corrupción" y dado que "mercachifles disfrazados de jueces se han tomado los organismos del Estado y desde allí han hecho burla de lo que significa la justicia y la equidad", reza el sello colocado.
"Queremos que se vayan todos, ya es hora", dijo Pablo Proaño, del Movimiento Bolivariano Alfarista, quien indicó que también se proponen colocar el sello de "clausurado" en el Parlamento.
Alianza País, movimiento gobiernista que controla 80 de los 130 puestos de la Asamblea Constituyente, considera que como ese órgano tiene plenos poderes, el Congreso debe ser disuelto, a lo que se oponen la mayoría de los congresistas, que ayer, miércoles, declararon un receso parlamentario de 30 días.
Para Proaño, el receso es solo una "patada de ahogado".
El Parlamento "ya debe retirarse a su casa y la Constituyente será la que fije las reglas de juego para una función legislativa mucho más cercana a los intereses del pueblo", agregó.
"Vamos a estar pendientes porque la Constituyente no sólo son los asambleístas de mayoría de Gobierno", dijo Proaño, quien anunció que acciones como las realizadas hoy en Quito se harán en Guayaquil y Cuenca, las otras dos ciudades más pobladas de Ecuador.
Asimismo, señaló que integrarán veedurías ciudadanas para vigilar el desarrollo de la Asamblea, con el fin de que sus acciones respondan a los intereses de la mayoría de los ecuatorianos.