Ministro del Litoral califica como ‘lógico’ el ambiente de incertidumbre previo a la Asamblea.
“Las ventas han caído...”, señala el importador Rodrigo Herrera, y explica: “Para esta fecha, en el 2006, teníamos unas 100 personas en plan acumulativo para comprar carros a batería, este año no llegamos ni a quince”.
Esa situación, que ocurre en el centro de Guayaquil, no difiere de otros locales, incluida la Bahía. Sus propietarios dicen que el número de compradores se redujo del 20% al 30%.
Precisamente en ese mismo porcentaje se han incrementado los precios de los productos de línea blanca, con relación al año anterior. “Eso ha ahuyentado a mucha gente”, comenta Felipa Lema, quien lleva 30 años comercializando electrodomésticos, mientras muestra su local donde no hay clientes, a pesar de ser mediodía, cuando generalmente se registra el mayor número de visitas.
“Parece ser que la inversión está muy por debajo de lo necesario para mantener el crecimiento de la economía, tanto debido a los temores empresariales como a la falta de efectividad de la administración pública de ejecutar los proyectos presupuestados”, refiere el suplemento Análisis Semanal, de la semana anterior, cuyo editor es Walter Spurrier Baquerizo.
El informe menciona una pérdida de empleos, una desaceleración tanto de las exportaciones como de las importaciones no petroleras, la caída del consumo de la energía, así como de la producción petrolera. El Banco Central no prevé que la economía supere este bajón, al menos durante el resto del año, indica.
Una asesora inmobiliaria que prefiere no identificarse corrobora el informe y dice que su situación y la de otros colegas es preocupante. El conflicto entre la banca y el Gobierno por las tasas de interés, el temor a que la Asamblea cambie la moneda y los créditos de la banca suspendidos han bajado las ventas de viviendas entre el 60% y 70%. “De 40 casas que vendíamos por mes entre diez compañeros ahora apenas llegan a 10”, menciona, y agrega que los montos han bajado.
“En cuanto a los créditos bancarios, se han registrado ciertas reducciones”, refiere Juan Carlos Garcés, asesor económico de la Asociación de Bancos Privados (ABPE). Según el funcionario, ese movimiento está relacionado con la “incertidumbre que puede generar” la fijación de las tasas de interés.
“Los bancos, hasta estar un poco más seguros de lo que va a pasar, o cuál será la postura sobre las tasas de interés, van a tener cierta precaución al otorgar créditos”, manifiesta Garcés.
En algunas entidades financieras, como los bancos del Pacífico y Territorial, a los clientes que preguntan por créditos se les responde que “están suspendidos hasta segunda orden”.
A través de un comunicado, el presidente de la ABPE, César Robalino, afirma que “la desaceleración de la expansión crediticia, así como de los depósitos, es un hecho que se viene produciendo y seguirá produciéndose por efectos de la incertidumbre económica y política que sigue presente en la economía ecuatoriana”.
Teodoro Maldonado, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Guayaquil, aunque prefiere no hablar de un estancamiento de la economía, asegura que sí hay preocupación en cuanto a la inversión.
El 76% de los empresarios considera que el entorno socioeconómico no presta las condiciones adecuadas para el incremento de la inversión extranjera, dice una reciente encuesta de la firma Deloitte. Esto provocado por el tema de la Asamblea, que entre otros asuntos tratará cómo se regulará la economía en el país, agrega Maldonado.
Destaca que hay factores positivos en la economía del Ecuador pero de carácter externo, como la devaluación del dólar, que favorece las exportaciones ecuatorianas y asimismo favorece a las remesas de los migrantes con los euros que significan más dólares.
En Cuenca el comercio y la demanda se han puesto más cautelosos y hay cierto nerviosismo con el tema de la Asamblea, dice Jaime Ríos, presidente de la Cámara de Comercio en la capital azuaya. Se analiza cómo va a ser la seguridad jurídica en las inversiones “porque no se va a invertir donde no se tienen las reglas claras”.
El tema de la Constituyente también tiene en compás de espera a representantes de la Fede Humana, que agrupa a empresas de servicio de personal que operan en el país.
La situación obedece a los anuncios del Gobierno de eliminar la intermediación laboral, “sin consensuar la decisión con los sectores involucrados”, dice Sebastián Illes, uno de los integrantes de la agrupación.
‘Es lógico’
Sin embargo, el ambiente de incertidumbre y de una desaceleración de la economía es desmentido por el ministro del Litoral, Ricardo Patiño, y se remite a los informes del Banco Central, donde –según dice– destacan que la confianza del sector empresarial es positiva.
El monto de los créditos en el país crece y se ha disminuido la brecha entre los depósitos de la banca y los créditos concedidos. El ambiente de incertidumbre por la coyuntura de la Asamblea “es algo lógico”, señala Patiño. “En todos los países del mundo, cuando se está a la espera de determinadas definiciones políticas, la gente tiene un poco de prevención y detiene un poco sus decisiones de inversión y eso es normal, por esa razón, entre otras, el Gobierno está impulsando su capacidad de favorecer la inversión”.
Opiniones
Alicia Sánchez
IMPORTADORA DE LÍNEA BLANCA
“La gente no está comprando, no hay duda de que algo pasa, porque el año pasado en esta época todo estaba bien”.
Ricardo Patiño
MINISTRO DEL LITORAL
“De ninguna manera se puede hablar de una desaceleración económica, la realidad es otra”.
Sebastián Illes
REPRESENTANTE ÁREA LABORAL
“La disminución del empleo formal tiene relación con los anuncios de eliminar la intermediación”.