Miles de indígenas se dirigen a Sucre donde son esperados por similar número de universitarios.
En un recinto militar y sin la presencia de la oposición, el oficialismo reinstaló ayer la Asamblea Constituyente de Bolivia, tras tres meses de receso forzado y en medio de un clima de violencia que dejó al menos dos heridos por enfrentamientos de estudiantes universitarios con la policía.
La violencia aumentaría la próxima semana cuando lleguen a La Paz dos marchas, una de campesinos de El Alto, y otra de unos 20.000 productores de coca de la región de Yungas, los temidos “ponchos rojos”, para presionar al Senado y defender a la Constituyente.
Por contra, sectores de cinco regiones opositoras al presidente Evo Morales, de las nueve que forman Bolivia, anunciaron movilizaciones en rechazo al gobierno.
La Constituyente funciona desde ayer en el Liceo Militar de Sucre, con los asambleístas del oficialismo, mientras la oposición se reúne en la sede original, el teatro Mariscal Antonio José de Sucre.
Confusos reportes hablaban de al menos dos heridos en Sucre, por impacto de balas de goma y bombas de gas lacrimógeno disparadas por la policía.
Pese a la ausencia de la oposición, la Asamblea reunió a 145 constituyentes, suficientes para alcanzar el quórum mínimo (la mitad más uno de los 255 miembros del foro).
Grupos civiles de oposición alertaron sobre la posibilidad de que el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) –con mayoría de 55% en la Asamblea– apruebe la Constitución sin consenso y sin discusión, “ya no va a ser la Constitución de todos los bolivianos”, advirtió Ricardo Cuevas, vicepresidente de la Constituyente.
El delegado opositor Edwin Velásquez anunció que su partido no asistiría a las deliberaciones, pues trabajar en “un cuartel militar es ilegal”.
Jaime Barrón, que lidera las protestas de Sucre y Rubén Costas, prefecto de la rica y productiva región de Santa Cruz, advirtieron que rechazarán la nueva Carta Magna.
La llegada de estos manifestantes oficialistas a Sucre preocupa a la población que teme que recrudezcan los enfrentamientos con grupos civiles y universitarios opositores.
En los últimos días, las primeras columnas de indígenas que apoyan al gobierno chocaron con estos grupos en las calles.
El propio Barrón cursó en las últimas horas una carta a Morales para pedirle que solicite a sus bases indias evitar el uso de la violencia.
Tres semanas
La Asamblea Constituyente fue inaugurada en agosto del 2006, bajo la promesa de refundar Bolivia para reducir la desigualdad social y política y le quedan solo tres semanas de funcionamiento.
Sin artículos
El plazo de la Constituyente se extendió hasta diciembre, pero desde hace más de quince meses no ha aprobado ni un solo artículo por divergencias ideológicas.