- NOV. 23, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
No hay que hacer leña del árbol caído, decía Fabián Gallardo antes de dar un aguijonazo sobre el “cadáver” de Luis Fernando Suárez: “¿No debía renunciar ante los directivos o los jugadores y no hacerlo en rueda de prensa?”, le preguntó a “Luchito” Chiriboga, su pana.
Se puede hablar mucho sobre las formas de despedirse, así que sentarse a dictar cátedra sobre este asunto es un tema inútil. Lo más curioso es que la cadena ecuatoriana que transmite los partidos de las eliminatorias para el Mundial no haya tenido la renuncia de Suárez, sino que las imágenes las haya tomado de Fox Sports. ¿No estuvieron. No pudieron estar en la rueda de prensa de la renuncia?
Detalles aparte, en la TV justamente lo que se ha hecho es leña del árbol caído, lo cual escamotea que los televidentes podamos saber exactamente qué sucedió con la selección. Hay que leer unas declaraciones de Suárez en Colombia para sospecharlo.
De cara al juego con el Perú, de nuevo todo se reduce al voluntarismo, la garra, el director técnico debutante, cuando lo más probable es que los problemas de la selección ecuatoriana de fútbol sean mucho más profundos.
No vamos a descubrirlo en esta columna, solo a plantear preguntas que no ha contestado el periodismo deportivo: ¿El naufragio en Paraguay solo fue por Suárez? ¿Por qué los jugadores no jugaron a nada? ¿Hubo resistencia, boicot? El fútbol moderno es más complejo que los árboles y las voluntades y en la TV no se lo ha entendido aún.