- NOV. 22, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Colombia es actualmente la segunda potencia telenovelera de América Latina. El liderazgo en el campo de la producción melodramática lo ha tenido durante los últimos años RCN.
Caso de estudio: hace poco tuve que viajar a Cartagena de Indias; pude comprobar cómo la mayor parte de la programación de esta cadena, directa o indirectamente, tiene que ver con el mundo de sus producciones melodramáticas. Desde los noticiarios, las revistas matutinas, todo es un instrumento de autopromoción de las teleseries del canal.
En fin, el caso es que RCN tuvo este año la primera amenaza seria a su dominio con ‘Nuevo rico, nuevo pobre’, producción de su competidora Caracol. Este lunes la telenovela se estrenó por Teleamazonas y debo decir que la miré con total escepticismo después de la avalancha de personajes esperpénticos que se han sucedido en las telenovelas colombianas más recientes. Una muestra es el bloque nocturno de TC Televisión.
Las primeras escenas de ‘Nuevo rico, nuevo pobre’ no prometían mucho. No era más que la vieja leyenda del cambio en la clínica del bebé de una familia pudiente con el de una familia pobre.
Más adelante la cosa se puso buena. Dos personajes en las antípodas van tejiendo un tramado de emociones y situaciones que crecen en interés. Por ahora ‘Nuevo rico, nuevo pobre’ puede ser tan adictiva como toda buena novela.