Con motivo de la polémica surgida a raíz de la reciente Cumbre Iberoamericana, en donde el comandante Chávez tildó repetidamente de “fascista” al ex presidente Aznar, cabe reflexionar en el significado real del término utilizado.
En Wikipedia, aparte de aclarar que la naturaleza y principios de esta doctrina son motivo de frecuentes controversias, se explica que el término proviene del italiano fascio, haz, fasces, y expresa que es una ideología y un movimiento totalitario surgido en Europa entre las dos guerras mundiales. En su parte medular en cuanto a su característica y definición dice textualmente:
“El fascismo exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo. Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder en el que se concentra todo el poder. Aprovecha los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior), que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. Es expansionista y militarista, utilizando los mecanismos movilizadores del irredentismo territorial y el imperialismo que ya habían sido experimentados por el nacionalismo del Siglo XIX.”
¿Quién realmente, por lo menos por aproximación, merece este calificativo?
Ismael Pérez P.,
Guayaquil