- NOV. 20, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Discutir acerca de autocontroles y creatividad en publicidad no es fácil, pero es necesario. Hay el suficiente interés en la sociedad para hacerlo.
El 6 de noviembre escribí una columna sobre la utilización de los niños y hasta hoy no he dejado de recibir cartas de los lectores.
Veamos algunas de ellas: “Acabo de leer un artículo en la que hace mención a la utilización de los niños en los comerciales de televisión. A lo que pensé: si utilizan a mujeres semidesnudas, se quejan; ahora si utilizan niños, también se quejan. Entonces, ¿qué utilizar?”.
Hay más: “... Como no se le da nada mejor al consumidor, termina por acostumbrarse a los estereotipos. Como eso es lo que consume, lo repite en la vida real. Más tarde los ‘creativos’ dizque investigan el mercado y vuelven a repetir el círculo vicioso”.
Hay lectores que hablan sobre la publicidad engañosa: “Acabo de leer sobre cómo todos a la final llegamos a ser objetos dentro de la publicidad y quisiera hacer una observación sobre cómo no existe un control sobre la publicidad.
En la TV pasan una propaganda de M... donde te dicen que por aniversario están dando descuentos del 40% y si tienes tarjeta hasta el 50% en todos sus productos. Bueno, fui personalmente y después de ver algunas cosas me dijeron que la promoción era solo para determinados objetos (muy pocos). Fue una decepción total y lamentablemente no hay dónde dirigir una voz de protesta...”.
¿Qué autocontroles? ¿Qué límites? ¿Qué creatividad?