- NOV. 16, 2007 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Bomberos constatan los daños por el choque de edificios en Nueve de Octubre y García Avilés.
Una intensidad de 6,7 grados en la escala de Richter tuvo el sismo que se sintió violenta y prolongadamente en todo el Ecuador. Miles de personas nerviosas se volcaron a las calles.
Fue en territorio peruano, pero casi en el límite con Ecuador, en el sector de la oriental provincia de Morona Santiago. Desde allí, el sismo de 6,7 grados en la escala de Richter, ocurrido anoche a las 22:13, se sintió en todo el suelo ecuatoriano y generó masivo pánico.
Hasta las primeras horas de hoy no hubo reporte de víctimas mortales ni heridos, pero sí apagones, daños como rotura de vidrios en viviendas de Guayaquil y el ‘roce’ de dos edificios en pleno centro. También la caída parcial de una vivienda en el centro de Cuenca.
Colapso en las líneas telefónicas, apagones y mucho temor se vivió en el Puerto Principal.
Las actividades se desarrollaban con normalidad en Guayaquil a las 22:12 de ayer: centenares de estudiantes salían de clases universitarias, se juntaban a otros cientos que, en las principales esquinas, aguardaban transporte público; mientras otras tantas personas departían en restaurantes y bares y miles permanecían en sus hogares observando la televisión.
La situación cambió de forma violenta en el minuto siguiente, cuando de forma prolongada un sismo remeció todo el país y sembró el desconcierto entre millones de ecuatorianos que en gran cantidad optaron por volcarse a las calles y esperar allí, por horas, saber la gravedad del asunto y, sobre todo, si podía repetirse o no.
Sin embargo, el sismo, de 6,7 grados en la escala de Richter (que alcanza hasta 10) tuvo su epicentro muy lejos, en territorio selvático peruano y cerca de la provincia ecuatoriana de Morona Santiago. La población ecuatoriana más importante que estaba cerca es Gualaquiza, donde se lo sintió tan fuerte como en las peruanas Iquitos, Moyabamba, Jaén, Tumbes, Piura y Trujillo.
Fueron segundos que parecieron eternos para los ciudadanos que miraban con horror cómo todo oscilaba a su alrededor y no atinaban hacia dónde correr. Luego, la infructuosa búsqueda telefónica de sus seres queridos. Infructuosa porque en la mayoría de los casos las líneas celulares advertían que había saturación de llamadas y, por tanto, dificultades. Y enseguida, la incertidumbre, que duró muchos minutos, hasta determinar el sitio exacto donde ocurrió, sobre todo para saber si había algún pariente cerca.
Hasta el cierre de esta edición (primeras horas de la madrugada de hoy), no se reportaban víctimas mortales ni heridos de gravedad debido al movimiento telúrico. Aunque sí algunos daños como rotura de vidrios en viviendas en Cuenca, Azuay; Jama, Manabí; y en Guayaquil, donde dos edificios se ‘rozaron’ como consecuencia del intenso movimiento, hasta quedar uno ‘arrimado’ al otro, entre la alarma de sus habitantes y de quienes observaban el angustioso suceso. Se trata de los inmuebles Encalada (de departamentos, oficinas y locales comerciales) y el hotel Nueve de Octubre (de reciente edificación), ambos ubicados en la avenida Nueve de Octubre y su intersección con García Avilés. Los bomberos llegaron al lugar a verificar la gravedad de lo ocurrido.
Para entonces, el Instituto Geofísico ya tenía más datos: el epicentro peruano se localizó 354 km al sureste de Quito, a una profundidad de 172,5 km. “Se tienen reportes de que el sismo fue sentido en todo el país”, señaló.
Desde julio anterior se han registrado unos 70 temblores en Ecuador, frente a los 160 sismos que se sintieron en todo el año pasado, según los reportes oficiales.
De vuelta a lo que ocurría en Guayaquil, hacia la medianoche era notorio que en varias zonas de la ciudad se registraron apagones tras el movimiento sísmico. De hecho, la Categ reportó esa novedad en asentamientos como Mapasingue, Bellavista, Sauces –en sus etapas 5 y 6–, en el norte; ciudadelas Los Almendros, Nueve de Octubre, en el sur; y sectores del suroeste como Gallegos Lara y Portete, la 25 y Brasil. En la mayoría de casos, se debió a que explotaron los transformadores por las variaciones de voltaje.
Inmediatamente después, la Defensa Civil del Guayas desmintió insistentes versiones en el sentido de que había casas con paredes cuarteadas en los bloques de la cdla. Huancavilca, en el sur de la ciudad.
Mientras que fuentes extraoficiales indicaron que en el cantón guayasense de Daule colapsaron una casa y un poste de alumbrado público. Además, varias viviendas presentaron cuarteaduras en sus estructuras producto del temblor.