Guía
En la atmósfera sagrada de la oración, soy uno con el fluir de ideas divinas. Como líquido en movimiento perpetuo, la guía de Dios fluye incesantemente hacia mí.
En este estado fervoroso estoy cómodo pero alerta a las ideas que vienen a mi mente.
Quizás ellas representan métodos u oportunidades relacionadas con el trabajo. Pueden ser ideas para mejorar mis metas presentes. Posiblemente son maneras de estar en contacto con personas nuevas o de hacer contacto de nuevo con familiares y amigos.
La guía de Dios fluye como una fuente inagotable. Bebo de esta fuente de sabiduría y mi sed de comprensión es saciada. Listo para este día, hago lo que debo hacer.
–Isaías 58:11
“Jehová te pastoreará siempre... Serás como un huerto de riego, como un manantial de aguas, cuyas aguas nunca se agotan”.