La junta militar gobernante de Myanmar ha rechazado el intento del enviado especial de la ONU, Ibrahim Gambari, de mantener conversaciones a tres bandas con la líder opositora detenida Aung San Suu Kyi durante su visita, dijeron este martes los medios oficiales.
El ministro de Información, Kyaw Hsan, explicó a Gambari que dicha reunión es prematura y advirtió que sanciones internacionales más severas contra la antigua Birmania sólo empeorarían las cosas.
"Myanmar no cederá a la presión externa. Nunca permitirá que ninguna interferencia externa viole la soberanía del Estado", dijo Kyaw Hsan durante conversaciones con Gambari en la nueva capital, Naypyidaw, según citó la cadena estatal MRTV.
La ONU señaló que Gambari "tuvo intercambios muy francos y extensos" con los principales oficiales de la junta en el cuarto día de una misión que apunta a asegurar conversaciones entre Suu Kyi y los generales que a fines de septiembre aplastaron protestas en favor de la democracia.
Gambari exhortó a que el diálogo "comience sin retrasos, como parte indispensable de cualquier proceso de reconciliación nacional", dijo en un comunicado la oficina de la ONU en Rangún.
El enviado también pidió "el levantamiento de las restricciones a Daw Aung San Suu Kyi y a todos los detenidos políticos, como los pasos necesarios para tal fin (la reconciliación)", agregó el documento.
El comunicado no mencionó el pedido de Gambari para conversaciones a tres bandas que lo involucren a él, a Suu Kyi y al general Aung Kyi, quien el mes pasado se reunió con la premio Nobel durante 75 minutos, luego de ser designado como el ministro de Mediación de la junta.
Kyaw Hsan indicó que Suu Kyi no había respondido a las condiciones establecidas para conversaciones directas con el jefe de la junta, el general Than Shwe, que incluyen ponerle fin a la "confrontación" y a su apoyo a las sanciones y "absoluta devastación", un término que no fue definido.
"Pidió a Gambari instar a Aung San Suu Kyi a responder a ellas", dijo MRTV.
El partido Liga Nacional para la Democracia, de Suu Kyi, que en 1990 logró una masiva victoria electoral sólo para que el Ejército le negara el poder, ha comentado que cualquier negociación no debería tener condiciones establecidas con anterioridad.
Está programado que el miércoles Gambari se reúna con otros importantes miembros de la junta e informe a los cuerpos diplomáticos en Naypyidaw, pero no hubo referencias a una audiencia con Than Shwe.
Gambari espera ver a Suu Kyi en Rangún, en donde ambos se reunieron dos veces durante su última visita, luego de que soldados aplastaron en septiembre protestas a favor de la democracia, desatando la indignación internacional. En aquel viaje el enviado también se entrevistó con Than Shwe.