Científicos en Japón crearon dos versiones sintéticas de un ingrediente del curry que se destaca por su potencial para combatir el cáncer.
Algunos estudios han sugerido que la curcumina, el componente amarillo del cúrcuma que da su sabor al curry, puede suprimir tumores y que las personas que lo consumen en cantidades importantes pueden ser menos propensas al cáncer.
Sin embargo, la curcumina pierde rápidamente sus cualidades anticancerígenas en cuanto se ingiere.
Los científicos escribieron en el último número de la revista Molecular Cancer Therapeutics que sintetizaron dos variaciones, la GO-Y030 y la GO-Y031, que han demostrado ser más potentes y durar más que la curcumina natural.
Los expertos probaron esas nuevas versiones en ratones con cáncer colorrectal y descubrieron que trabajaban mucho mejor.
"Nuestros nuevos equivalentes (versiones sintéticas) han mejorado sustancialmente la capacidad de combatir las células del cáncer colorrectal, hasta 30 veces más que la curcumina natural", dijo Hiroyuki Shibata, profesor asociado del Instituto de Desarrollo, Envejecimiento y Cáncer de la Universidad de Tohoku.
Como la curcumina, las dos versiones sintéticas pueden llegar a aplicarse en otros cánceres, como el gástrico, el mamario, el de páncreas y el de pulmón, añadió.