El programa busca sacarlos de las drogas a través de disciplinas deportivas.
Un grupo de 110 menores de sectores urbano marginales, de edades entre 6 y 18 años, están inmersos en un programa denominado Prevención del Delito y Consumo de Drogas Infanto-Juvenil, patrocinado por la Corporación de Detectives Privados del Litoral.
El programa, que empezó a principios de este año, contempla el deporte como la herramienta de ayuda para que los menores ocupen su tiempo en actividades productivas y así alejarlos de la influencia de las drogas y la delincuencia.
José Luis Márquez, investigador privado y entrenador de los niños y adolescentes, señala que existen disciplinas deportivas que se imparten a los alumnos para ocupar su tiempo.
“El deporte es cultura y la cultura es educación”, afirma Márquez, quien dice que fútbol y taekwondo se enseñan en las instalaciones de la Fundación Huancavilca, en la avenida Las Esclusas, en el Guasmo sur.
“La fundación presta las instalaciones totalmente gratis”, indica Márquez, quien consiguió el apoyo de la entidad por haber laborado años atrás como instructor de niños.
“Yo trabajaba con jóvenes en la fundación, que me pagaba un sueldo, pero luego ya no tuvieron cómo solventar el gasto y salí de ella”, indica Márquez, quien agrega que luego de dos años presentó el proyecto de la Corporación de Detectives Privados y fue aprobado.
Márquez afirma que el método que usa para comunicarse y enseñar a los chicos no solo se limita a la práctica del deporte, pues asegura que la educación y la inculcación de valores también son importantes.
“El problema de la delincuencia no empieza en las calles, sino en las casas”, dice Márquez, quien exalta su método de captación de niños y adolescentes, pues comenta que los entrenadores no conocen sobre su realidad social.
Ejemplo de eso –asegura Márquez– es el éxito del programa, que se financia por autogestión de algunos padres de familia.
Financiamiento
Los padres de familia que tienen posibilidades económicas pagan seis dólares mensuales en taekwondo y tres en fútbol, “un precio muy cómodo”, dice Márquez.
En tanto, los niños de escasos recursos entran becados al programa, agrega.
“Sesenta y cinco chicos pagan ese valor simbólico para que los otros 35 no cancelen ni un solo centavo”, aclara el instructor.
“Es un plan de financiamiento planteado para que los niños más pobres se beneficien del programa”, afirma Márquez.
El profesor asegura que a veces no recibe sueldo por su labor, pero es gratificante saber que ayuda a formar valores.
En tanto, Michael Jara, director de la Corporación de Detectives, manifiesta que “el programa ha tenido buenos resultados, pues varios niños y jóvenes han sido rescatados de otros vicios mediante la práctica del deporte”.
“Con la ayuda de Dios hemos sacado a jóvenes de las drogas”, afirma Jara, quien hace un llamado a quienes quieran apoyar el programa.
TEXTUALES: Lo que se dijo
José Luis Márquez
Instructor
“A los niños y jóvenes se les enseña, más que el deporte, a respetar a sus mayores”.
Johanna Chávez
Madre de familia
“Me parece una labor loable la de los detectives privados. Los chicos se mantienen ocupados con el deporte y no piensan en vicios”.