Temor.
De las celdas, cocina, baños y hasta debajo de las camas sacaron los 26 guías a las internas del Centro Femenino El Inca, que se resistían a participar en el censo penitenciario que se inició ayer en esta ciudad.
Aunque fueron esporádicos los casos, las detenidas se resistían a entrevistarse con los delegados del Ministerio Público, Registro Civil y directores del Centro de Rehabilitación Social. Uno de los guías, que prefirió la reserva de su nombre, llamó a cada interna por el apellido, conforme una lista.
Cada una ingresaba al patio del centro, donde formaban fila hasta entrevistarse con los delegados de las instituciones que se instalaron en dos mesas.
La que no se presentaba al llamado era buscada por todo el centro, explicó el jefe del grupo de guías 1, Gustavo Camacho.
Una interna lloraba y aseguró que tenía temor porque se le inicie un nuevo juicio por la suplantación de identidad.
Ella lleva en este lugar dos años y tres meses. Otras, en cambio, creían que la Policía iba a ficharlas nuevamente.
En la entrevista personal se indagaba sobre sus nombres, cédula de identidad, antecedentes penales, situación legal, si contaban con un abogado, entre otros datos.
Después, personeros del Registro Civil tomaban las huellas a las internas extranjeras y ecuatorianas. “Esto me recuerda cuando fui detenida, aunque sé que es una ficha más me acuerdo que la Policía me trató mal sin siquiera saber si uno es realmente delincuente”, dijo la esmeraldeña Sofía, de 26 años, quien lleva detenida dos años con nueve meses por droga.
El coordinador de la Fiscalía, Raúl Salgado, explicó que las internas colaboran, pero no desean ser fotografiadas porque miran a la Policía y creen que es otra imagen para sus archivos, por lo que este paso se suprimió. A las extranjeras se les cotejarán los datos con los pasaportes para determinar su verdadera identidad.
CIFRAS: La actividad
40
Uniformados. Fue el número de efectivos, entre policías del GOE y GIR, que custodiaron ayer el Centro Femenino
3.457
Internos. En las cárceles de Pichincha se estima censar a este número de detenidos.
15.000
Dólares. Es el costo que invierten las instituciones penitenciarias y el Gobierno para la ejecución del censo.