Mi esposo y yo no nos llevamos bien, peleamos mucho, incluso hemos llegado a cachetearnos. Él es muy celoso, por lo que no trabajo y solo soy ama de casa. Tenemos una niña de un año 8 meses y a veces ella presencia nuestras peleas. Todo comenzó desde que estaba embarazada. Aduce que le doy motivos para que reaccione de mala manera. Se enoja porque en algún momento mis amigos del colegio me han visitado en casa. No le gusta que salga sola, a menos que sea con él o con su familia o la mía. He querido separarme definitivamente pero siempre que nos distanciamos regresamos, pero no sé si por amor o costumbre. Me pide perdón por haber actuado mal y promete que va a cambiar, pero me pide que también cambie. Él tiene 24 años y yo 23. Mi esposo se dedica a beber por lo menos una vez por semana. Estaba acostumbrado a buscarme problemas cada vez que llegaba borracho, pero hace unos cuatro meses dejó de hacerlo. Me ha dicho que si quiero trabajar, que lo haga. También deseo estudiar, pero eso no lo acepta. Cuando le pagan en su trabajo, él me da todo el dinero para que lo administre. Si necesita algo de dinero, me lo pide, pero nunca se queda con nada. Él es muy responsable con su hija y conmigo a pesar de como actúe. Acoto que su familia es muy conflictiva. Mi esposo fue criado entre hermanos de distintos padres. No fue un hijo reconocido por su padre; uno de sus padrastros le dio su apellido. Además, creció viendo golpes, escuchando insultos. Por tal motivo no dejo que la bebe frecuente mucho la casa de mi suegra porque una vez ella se llevó a mi niña sin mi consentimiento. Cuando la trajo de regreso, mi suegra estaba mareada. Había ingerido alcohol, sin importarle que tenía que ser responsable con su nieta. ¿Esto tiene algo que ver con el comportamiento de mi esposo? Necesitamos un consejo y recibir terapia. ¿Puede alguien ayudarnos?
N.N.,
Guayaquil
La violencia intrafamiliar es una problemática social que atraviesa un gran porcentaje de la familia ecuatoriana. La realidad que usted vive es compartida por miles de familias en su entorno. Efectivamente la historia de su esposo da cuenta de lo agredido que ha sido por su endogrupo familiar, y lo único que él está haciendo es reproducir el esquema maltratante que vivió. Ustedes dos son un matrimonio joven, tienen una bebé que requiere de mucho cuidado y que necesita que ambos reestructuren sus patrones de conducta familiar en pro de establecer una estrategia de prevención que no permita que ella internalice patrones de interacción familiar violento. El problema del alcohol se vislumbra de acuerdo con lo que usted afirma como una de las causas más importantes del comportamiento de su esposo, aparentemente con ascendencia familiar, su suegra ingiere alcohol hasta perder el horizonte de la responsabilidad del cuidado de su nieta. El entorno familiar de su esposo es totalmente disfuncional, por lo tanto, él necesita ayuda profesional. Pero, a su vez, he de decirle que usted también, pues ningún conflicto de pareja es responsabilidad de una sola parte, sino que es compartido el éxito o fracaso de la misma en el 50%. Por lo tanto, en el momento que usted también ha agredido a su esposo están los dos comprometidos en la urgente búsqueda de asistencia profesional. No todo está perdido si usted ama a su esposo y él a usted, su hija merece la oportunidad de que su entorno familiar mejore.
Liliam Cubillos Andrade,
Psicóloga clínica.
Telf.: (04) 268-7389 / (09) 986-1130
Sobre la T de cobre
Tengo 22 años y para evitar un embarazo opté por la T de cobre. Por razones de tiempo y de nervios no puse atención a las indicaciones previas que me dio la ginecóloga. Necesito saber: 1) ¿Cómo funciona la T de cobre? 2) Afectaría mi deseo sexual, es decir, ¿lubricaré como antes? 3) ¿Debería tener algún cuidado al practicar posiciones sexuales? 4) He oído que el tener la T hace que las reglas sean intensas y dolorosas, ¿qué hay de cierto? 5) ¿Sufriré algún cambio físico? 6) ¿Cuáles son los pros y los contras de tener tal dispositivo en mi cuerpo?
N.N.,
Guayaquil.
La T de cobre es un dispositivo intrauterino. 1.- Actúa como cuerpo extraño dentro del útero, al ionizarse lentamente el cobre, torna la cavidad endometrial en un medio hostil para los espermatozoides, inmovilizándolos y de esa manera evita el paso hacia las trompas para fecundar al óvulo. Hay muchas más teorías al respecto. 2.- No tiene ningún efecto negativo sobre el deseo sexual, más bien, al desaparecer el miedo al embarazo no deseado, puede incluso mejorar la actitud hacia la relación sexual placentera. 3.- No. 4.- Si usted sufre de cólicos menstruales o sangrados menstruales profusos puede agravarse el problema. Si no es ese el caso, el aumento del flujo menstrual es una reacción individual e impredecible. 5.- Si usted no ha tenido hijos, es preferible usar otro método pues, una complicación rara pero seria es la enfermedad inflamatoria pélvica que puede en ciertos casos provocar infertilidad. 6.- Tiene una efectividad anticonceptiva que bordea el 98%, eso le da tranquilidad existencial. Si usted no ha tenido sangrado abundante menstrual, ni infecciones vaginales o pélvicas, si no es promiscua, los beneficios superan los riesgos potenciales que son las hemorragias e infecciones pélvicas.
Consideración general:
Toda mujer que porta un DIU debe hacerse sus controles ginecológicos periódicos de manera regular, incluido el test de papanicolaou y exámenes complementarios. Si tiene síntomas y signos como dolor al tener relaciones sexuales, secreción vaginal fétida, dolor de abdomen bajo espontáneo y/o constante asociado a fiebre o sangrado excesivo, debe consultar a su ginecólogo de inmediato.
Dr. Carlos Rodolfo Rodríguez Carrión,
Ginecólogo.
Telf.: (04) 244-9774
Para la circulación de la sangre
Tengo una abuelita de 79 años que solo pasa con dolor de cabeza y mareos. Además, no quiere caminar sola porque tiene miedo de caerse. Hace once meses la hicimos ver de un gastroenterólogo porque tenía una obstrucción entre el esófago y el estómago, pero ese mal se pudo solucionar. No así el dolor de cabeza y los mareos.
Me dice el doctor que se deben a la mala circulación de la sangre y últimamente se le ha subido la presión a 180/100. Quisiera saber qué remedios caseros, naturales o farmacéuticos son buenos para la circulación de la sangre.
Nieta preocupada,
Machala
Por su misiva puedo atreverme a opinar lo siguiente: 1) Su abuelita es hipertensa por lo que necesita estar controlada por un médico de manera urgente, que le prescribirá antihipertensivos, aspirina, dieta hiposódica. 2) La cefalea (dolor de cabeza) es probablemente por la presión alta, pero necesita de algunos exámenes, incluyendo TAC de cerebro. 3) Los mareos pueden ser consecuencia de la misma hipertensión o de lípidos (grasas) en sangre altos o trastornos del laberinto o del sistema nervioso, por lo que es imprescindible la valoración médica integral. 4) Para establecer una medicación, debe primero haberse sometido a una valoración clínica más exámenes complementarios y así decidir cuál es la mejor opción terapéutica.
Dr. Daniel Tettamanti,
Médico internista.
Telf.: (04) 228-6816
Crioterapia contra queloide
Tengo un queloide en el hombro izquierdo de 2 cm de largo. El 50% está casi plano, pero la otra mitad está de color rojizo y un poco elevada. Quiero saber si es bueno someterme a crioterapia (nitrógeno líquido). Esto se produjo a raíz de una vacuna a los 11 años de edad. Ahora tengo 37 años.
N.N.,
Quito
Los queloides están presentes en cualquier tipo de piel. Las de tipo V y VI (oscuras) están más predispuestas. La causa de esta mala cicatrización es desconocida e intervienen factores genéticos; porque en ocasiones hay tendencia familiar y son consideradas como hipertrófica cada una con sus características bien definidas. En cuanto al tratamiento la respuesta es muy pobre, sobre todo, en cicatrices que nacen sobre una vacuna y en aquellos que tienen aspecto muy duras.
El tratamiento con crioterapia (nitrógeno líquido) en ocasiones son decepcionantes, pero sí se puede lograr una buena respuesta asociada a cortisona intralesional en aquellos queloides ubicados en pabellón auricular.
Dr. Manuel Briones Ibarra,
Dermatólogo.
Telf.: (04) 229-6778.