Con un ejecutivo argentino, que en Perú fue gerente nacional de ventas, AmBev decidió retomar una dirección local para manejar la operación de Ecuador.
Esta función, que antes se dirigía de manera regional desde Lima, la desempeñará Horacio Rosentgberg. “Esperamos tener un crecimiento sustentable, ser cada vez más rentables y tener una operación consolidada”, dice.
La cervecera AmBev tiene en el país una planta con capacidad para producir 1 millón de hectolitros de cerveza al año. La compañía, sin embargo, se reserva las cifras de su producción actual en el mercado.
Se estaba manejando la operación regional. ¿A qué se debe el establecimiento de la dirección en Ecuador?
Se estaba manejando una operación regional, que tenía base en Lima. Se manejaba Perú y Ecuador. No había un director local. Tenemos planes de seguir creciendo en Ecuador y por eso la compañía decidió destinar un director específicamente porque vemos que el mercado tiene potenciales de seguir creciendo.
¿Cuál es el trabajo que va a cumplir?
Antes de mi llegada hemos trabajado en un proceso de integración con la mayor plataforma cervecera que es AmBev trayendo muchos programas que tiene disponible la compañía, que van tanto de la parte fabril como la comercial. Pertenecer a esta integración nos permite tener acceso a mejores materias primas, mejores costos.
¿Y qué esperan al reestablecer la dirección en Ecuador?
Esperamos tener un crecimiento sustentable, ser cada vez más rentables y tener una operación consolidada.
Este es un mercado que mueve más de 200 millones de dólares en ventas cerveceras. ¿Cómo espera AmBev cerrar el 2007 en Ecuador?
Desde que nosotros lanzamos nuestros planes se han cumplido consistentemente. Hemos trabajado en productividad y eficiencia. Inclusive ampliando nuestra red de distribución y dar acceso a nuestro producto. Estamos cumpliendo la meta. Son resultados alentadores.