- OCT. 28, 2007 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Los profesionales recomiendan juguetes blandos y flexibles para niños menores de 5 años.
La elección del juguete para un niño no es tarea fácil. La variedad de opciones que ofrece el mercado, el efecto que puede llegar a tener en el comportamiento de los menores y los peligros que se pueden presentar por no comprar el artículo adecuado para las edades de los niños son algunos de los inconvenientes que tienen los padres al momento de decidirse.
Sin embargo, este año a todos estos detalles se suma la preocupación de si los juguetes tienen o no garantía de fábrica para ser usados por los niños.
Luego de los problemas presentados en agosto pasado, cuando la empresa estadounidense Mattel tomó la decisión de retirar unos 18 millones de sus juguetes de fabricación china, por estar contaminados con plomo o por tener defectos en sus componentes, los padres de familia se muestran más atentos a la hora de comprar.
Mientras que las autoridades encargadas del control admiten sentirte impotentes.
Mario Murgueitio, director provincial de Salud, reconoce que en el país no existe un organismo que regule la calidad ni los componentes con los que se fabrican los juguetes.
“Cuando se dio el problema, la Comisaría de Salud fue el organismo que asumió los controles, pero solo se trabajó en revisar los contenidos de las recomendaciones marcadas en las cajas de juguetes. Iguales controles se efectuarán desde el próximo mes, no podemos hacer más”, indica Murgueitio.
Agrega que hay que confiar en los fabricantes y que la Comisaría actuará en el caso de que se presente alguna irregularidad con los artículos.
Mientras que Elena Bueno, gerenta de compras de Juguetón, refiere que son los fabricantes quienes deben hacer los juguetes con las medidas de seguridad necesaria y que los padres son quienes eligen el tipo y la marca del producto que adquieren para sus hijos.
“Nosotros revisamos la calidad del juguete, pero no sabemos cómo se los fabrica”, sostiene Bueno.
Jorge Gaibor, jefe del área de emergencia del hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante, explica que al no existir organismos de regulación los padres deben tomar sus precauciones.
Recomienda respetar el rango de edad del niño y el tamaño del juguete, pues hasta los 4 años relacionan las cosas con los alimentos.
Las armas de juguete, tanques y aviones de guerra tampoco son recomendables pues promueven la agresividad en algunos menores.
En esto coincide el psicólogo Arturo Betancourt, quien asevera que existe una marcada tendencia a comprar juguetes que fomentan conductas agresivas en los pequeños. “Ahora los juegos no son como antes, la gente juega a competir y los padres influyen en los hijos. Algunos buscan poder, riqueza, ya no valores humanos y espirituales”, comenta.
Lorena Ruiz, una madre de familia que visitó la semana pasada una de las jugueterías, expresa su preocupación por el juguete que debe comprar para su hija en Navidad.
“Da miedo recordar la noticia sobre el retiro de los juguetes de la marca Fisher-Price, del fabricante Mattel, pero hay que darle la alegría a los niños”, dice.