En el artículo publicado el 14 de octubre, titulado ‘Negligencia médica, un mal cuyas víctimas aumentan’, se menciona textualmente que en algún caso la supuesta mala práctica médica es consecuencia de la dosis de anestesia, de acuerdo a la opinión de un familiar. ¿Es que acaso cualquier persona puede establecer los aciertos o errores del ejercicio médico? ¿Tienen estas personas los conocimientos necesarios para dictaminar que la dosis de un fármaco anestésico es la causa de la muerte?
El término mala práctica médica no existe en nuestra legislación. Es esta la razón de nuestro rechazo a esta terminología mal empleada y que cuando aparece en los diarios y medios de noticias origina al profesional médico un gran daño moral, profesional y hasta familiar irreparable de enorme magnitud.
En el mismo artículo se menciona el titular ‘El Colegio de Médicos es una sola argolla’, ¿es que los médicos debemos ser evaluados y juzgados por los desafectos y opiniones de un paciente o su familiar? ¿Dónde está el principio constitucional de la presunción de inocencia? ¿Dónde queda el derecho a un juicio justo e imparcial?
Rechazo enfáticamente esta versión publicada, como profesional médico así como presidente de nuestro honorable y prestigioso Colegio de Médicos del Guayas.
El ejercicio médico asume riesgos aquí en el Ecuador al igual que en cualquier otra parte del mundo, cumplimos con abnegado profesionalismo nuestra profesión. Es nuestra obligación estar actualizados en la medicina, ¿pero alguien ha meditado si acaso con los salarios que nos asignan, no acorde con los años de estudios e inversiones, podemos cumplir este propósito?
¿Quiénes juzgan nuestras acciones médicas?, ¿acaso las condiciones en que tenemos que funcionar en las diferentes instituciones públicas? ¿Es que acaso los médicos somos los responsables de las carencias de insumos y equipamientos en los hospitales públicos? Parece ser que se quiere fraguar un acto de apariencia legal pero muy negativa para el ejercicio de los médicos. Ante estos, la clase médica estaremos atentos a medidas injustas que quieran aplicarse, como cualquier otro profesional ecuatoriano.
Eduardo Marriott Díaz
doctor, presidente del Colegio de Médicos del Guayas, Guayaquil