En Riobamba parecería que no hay una cultura de conservación y rehabilitación de sus inmensas riquezas patrimoniales. Al contrario, habría un profundo vacío cultural que ignora su riquísima historia, maravillosa arquitectura, precioso arte sacro, y todos los valores culturales tangibles e intangibles heredados de épocas pasadas brillantes.
El robo de la Custodia es una expresión más del estado de barbarie en el que vive nuestra urbe en este aspecto; pues desde tiempos atrás vemos cómo demuelen casas patrimoniales, convierten en urinarios públicos monumentos arquitectónicos, mal administran museos, rechazan los valores de un glorioso pasado...; y a nadie le importa la suerte que puedan correr estas riquezas.
Los responsables son las autoridades por su incapacidad para protegerlos, dejándolos abandonados en una ciudad sin Dios ni ley, con la complicidad de la ciudadanía indiferente como, por ejemplo, lo es hacia la defensa del Teatro León, y no solo por la conservación y rehabilitación de su bellísima arquitectura patrimonial, sino también de la preservación y puesta en valor de todas sus riquezas históricas, culturales y artísticas; y, en ese empeño, sentimos la frustración de haber arado en el mar.
Alfonso Frey,
Riobamba