- OCT. 19, 2007 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Al expresar mi gratitud, abro mi vida al bien infinito.
Agradecimiento
Cuando me despierto cada mañana, tengo la oportunidad de fijar mis expectativas para aprovechar al máximo lo que el día me ofrece. Con un corazón agradecido, doy gracias a Dios y de esta manera abro mi corazón y mente a posibilidades maravillosas.
Al levantarme de mi descanso nocturno, receptivo a los regalos que Dios tiene para mí, profundizo mi gratitud por el bien pasado, presente y futuro que es mío. Permito que mi actitud de agradecimiento en este momento y en todo momento me ayude a tener más receptividad a la felicidad y la paz para las cuales fui creado.
Al expresar mi gratitud, abro mi vida al bien infinito.
–Salmo 86:12-13
“Te alabaré, Jehová, Dios mío, con todo mi corazón y glorificaré tu nombre para siempre, porque tu misericordia es grande para conmigo”.