Lunes 15 de octubre del 2007 Economía

Casonas patrimoniales convertidas en hoteles

CUENCA-QUITO

Centros coloniales de Cuenca y Quito tienen sitios de lujo para alojarse que conservan su diseño.

El olor a jazmín que sale desde el huerto inunda los ambientes restaurados de la vieja casona construida en 1900, que hoy es uno de los hoteles más lujosos y onerosos de Cuenca.

Ubicada en pleno centro histórico, Mansión Alcázar es uno de los inmuebles que son parte del inventario de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

La familia Chacón fue la primera propietaria de lo que hace seis años es esta hospedería con el concepto de boutique hotel, en donde se ofrece un servicio personalizado y hay antigüedades que van desde adornos hasta las mismas camas y muebles de las habitaciones.

Transformar la vivienda tardó dos años y costó $ 600 mil, pues si bien se mantuvo la esencia de la casa, es decir paredes de adobe, techos de teja y cielo raso de latón labrado, se trabajó para adecuarla como hotel de lujo, dice Sandra Guzmán, administradora del lugar.

Su target son el público medio alto, ejecutivos, embajadores, consulados; y el costo de inversión sube con el pasar del tiempo, pues su inventario de antigüedades aumenta.

Con el mismo concepto de boutique, el hotel Santa Lucía, situado en la calle Borrero, entre Bolívar y Sucre, es otro referente. Data de 1850 y perteneció al primer gobernador de la provincia Manuel Vega Dávila. Sus paredes son gruesas y el techo del segundo piso, que está sobre el salón principal, es original de adobe, de los pocos que persisten en Cuenca.

“Un buen hotel sin buena ubicación no es hotel y la oferta moderna de boutique son la razón de ser de los servicios del Santa Lucía”, señala Cornelio Vintimilla, gerente operativo.

Aunque la decoración y la infraestructura se enmarcan en un estilo clásico, también hay habitaciones con diseños contemporáneos. Los clientes, en su mayoría, son extranjeros.

Quito, reconocida como Patrimonio  Cultural de la Humanidad por la Unesco, también aprovecha sus inmuebles.

Con modernos servicios e instalaciones en su interior, los hoteles El Patio Andaluz y Plaza Grande, son dos edificaciones que el Fondo de Salvamento del Municipio de Quito (Fonsal) rescató para conservar la estética y armonía colonial del centro histórico de la capital.

El primero posee 31 suites, un patio interior, un restaurante, una cava y una boutique de la artista húngara Olga Fish. Ofrece servicios de televisión por cable, internet normal e inalámbrico y city tours. Opera desde el 2003.

Con una inversión de $ 5,5 millones, el Plaza Grande abrió sus puertas hace 10 meses. Es gestora del proyecto la compañía H.O.V. hotelera Quito S.A, también propietaria del Swissôtel. Cuenta con 15 suites, tres restaurantes, un salón de eventos con vista a la Plaza Grande, spa, gimnasio, internet inalámbrico y más. A principios del siglo XVI fue la casa de Juan Díaz de Hidalgo, gobernador de la ciudad en 1537.

En ambos casos, cerca del 90% de clientes son de Europa y EE.UU, y el resto locales.

Como reyes
Una bata blanca cubierta con pétalos de rosas y colocada en la cama es parte de la bienvenida que se da a los huéspedes en Mansión Alcázar, en Cuenca.

Nuevos espacios
El hotel Santa Lucía, de Cuenca, tiene previsto inaugurar el próximo 15 de noviembre un bar-restaurante con especialidad en vinos y ofrecerá una variedad de cepas. El sitio tendrá un estilo asiático, así como ambientes de relajación.

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