- OCT. 14, 2007 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
Los embajadores en Francia de los países que realizan grandes cambios en América Latina tienen previsto organizar un próximo encuentro para abordar las repercusiones de esos cambios para los pueblos indígenas, anunció la representante boliviana en París, Luzmila Carpio.
La diplomática hizo el anuncio durante una reunión de solidaridad con los pueblos originarios de América que se celebró este fin de semana en la región parisina.
Luzmila Carpio, ella misma indígena quechua, manifestó estar profundamente conmovida por el testimonio entregado durante la manifestación por la representante de los guajiros de Venezuela y Colombia, Ahiry González.
Los guajiros o wayúus, un pueblo originario instalado en una península semi-desértica entre Colombia y Venezuela, cerca de la región petrolera de Maracaibo, han sido victimas durante años de la explotación de las minas de carbón en esa región.
En su intervención, el sábado, la representante wayúu se mostró particularmente crítica hacia el gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien, según dijo, no ha cambiado en nada la situación crítica en que se encuentra su pueblo.
"Toda revolución, como la que dice impulsar el presidente Chávez implica un cambio. Nosotros seguimos siendo víctimas de las transnacionales como lo fuimos durante los gobiernos anteriores", dijo Ahiry González.
Durante la reunión también se hizo mención a la situación de los mapuches en Chile, en lucha para recuperar sus tierras expropiadas por el Estado chileno en el siglo XIX y más recientemente por la dictadura militar de Pinochet y los gobierno civiles que lo sucedieron, según denunciaron.
En particular, se dio a conocer la situación de dos mujeres mapuches, Luisa y Juana Calfunao, que iniciaron hace dos meses una huelga de hambre, contra la encarcelación de varios miembros de su familia, uno de ellos gravemente enfermo.
A esta manifestación, el pasado jueves se unieron en Chile otras cinco personas, que exigen la libertad de todos los "presos políticos" mapuches, contra los cuales se aplican las leyes antiterroristas promulgadas por la dictadura, según denunciaron.
Los participantes insistieron una vez más en la situación del lakota Leonard Peltier, encarcelado desde hace casi treinta años en Estados Unidos y considerado como uno de los prisioneros políticos más antiguos por la organización Amnistía Internacional.
La manifestación del sábado fue organizada por el Comité de Solidaridad con los indígenas de América "Nitassinan", creado en 1978 para hacer conocer mejor a los pueblos autóctonos americanos en Europa y para apoyarlos en la lucha por el reconocimiento de sus derechos políticos, humanos y culturales.
El encuentro tuvo lugar con motivo de "Jornada internacional de solidaridad con los pueblos indígenas de las Américas", y para celebrar la Declaración sobre los derechos de los Pueblos Autónomos, votada por 143 países el pasado 13 de septiembre en la Asamblea General de Naciones Unidas.