El régimen colombiano indicó a Ecuador que la guerrilla fuerza la movilización.
Un grupo de 150 colombianos intentaron ingresar el pasado miércoles al cantón San Lorenzo, pero desistieron de su intención luego que se les comunicó que se les permitía el paso si se declaraban refugiados y que serían trasladados a Ibarra.
“Llegaron unos 150 colombianos, identificamos inmediatamente que eran los mismos que llegaron a nuestro territorio el pasado mes de agosto”, informó el capitán Eduardo Vega, jefe del Comando de Operaciones Navales Norte de Esmeraldas (Coopno).
En tanto, otros 700 colombianos que ingresaron al país por la provincia de Sucumbíos se encuentran en albergues.
Voceros del grupo que afirman ser desplazados dijeron que su presencia es para protestar contra su gobierno, lo que ha sido rechazado por las autoridades ecuatorianas que pidieron solucionar los problemas internos en cada territorio.
Se conoció que una comitiva del Gobierno ecuatoriano se reunió ayer con los desplazados y acordaron su retorno a Colombia desde las primeras horas de hoy.
Representantes de los ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores, encabezados por Miguel Carvajal y Gonzalo González, en su orden, conversaron con delegados de los colombianos y los persuadieron para su desmovilización, libre y voluntaria, ya que no quisieron ser considerados refugiados.
Unas 380 personas entre hombres, mujeres y niños fueron alojadas en el albergue El Apafano, a 10 km de Lago Agrio, en la vía que conduce a Quito.
Adicionalmente, más de 300 personas también llegaron a Puerto Nuevo. William Barba, gobernador de la provincia, dijo anoche que se elabora un cronograma para los sectores donde se albergará a los asilados.
Pero, como lo reconocen los propios colombianos, llegar al Ecuador tenía un fin político. Clímaco de la Cruz, uno de los desplazados, señaló: “Ellos (el Gobierno de Ecuador) dicen que por relaciones internacionales, por los convenios que ellos tienen, no nos pueden permitir un acto político; eso nosotros lo entendemos. De todas maneras hemos logrado el objetivo que es hablar directamente con el Gobierno para dar a conocer la problemática”.
Advertencia
El ministro de Defensa ecuatoriano, Wellington Sandoval, ratificó que el régimen impedirá a los campesinos colombianos realizar protestas políticas.
Asimismo, indicó que los pobladores de Mataje están pidiendo a los colombianos que dejen el territorio ecuatoriano por cuanto no tienen motivos para declararse refugiados, según un comunicado oficial.
“Esperamos que puedan retornar en las próximas horas a Colombia, y puedan discutir y negociar con su gobierno problemas colombianos en territorio colombiano”, expresó el miércoles la canciller María Fernanda Espinosa.
Desde Bogotá su colega colombiano, Fernando Araújo, prometió ofrecer mayor seguridad a los lugareños para que puedan permanecer en Colombia al señalar que “el éxodo fue forzado por la guerrilla, que se opone a la erradicación de las plantaciones de coca”.
A finales de agosto, unos 1.800 colombianos se refugiaron una semana en Ecuador exigiendo el fin de la erradicación de los cultivos cocaleros, lo que originó un intercambio de declaraciones entre los diplomáticos de Quito y Bogotá.
Colombia y Ecuador comparten una frontera de 600 kilómetros, a lo largo de la cual operan guerrilleros, paramilitares y contrabandistas de droga.
Culpan a las FARC
El gobierno de Colombia acusó a las FARC de forzar desplazamientos de cocaleros hacia Ecuador para crear un clima de rechazo a la erradicación de narcocultivos en la frontera cuando el presidente Rafael Correa, opuesto a esa campaña de Bogotá, visite la zona.
“La guerrilla quiere aprovechar la visita del presidente Correa (...) para que se manifieste una supuesta oposición a la erradicación manual”, aseveró el director de la agencia para la Acción Social y la Cooperación Internacional, Luis Hoyos.