Qué ilusa yo, pensar que con el carné de prensa podría admirar los desfiles más exclusivos del London Fashion Week. Que si la prensa rusa, holandesa, australiana y algunos periodistas ingleses se quedaron afuera, literalmente como las guayaberas, porque no eran lo suficientemente importantes para este diseñador inglés, ¿qué podríamos decir de la prensa latinoamericana a la que formo parte en el “United Kingdom”?
-Abran paso, que llega Anna Wintour-. La editora de la revista Vogue americana se bajó del Mercedes Benz negro, no regresó a mirar a la lluvia de flashes que encandilaban a cualquiera y con paso firme entró a la carpa del Eaton Square a juzgar con su gélida mirada si Williamson triunfaría después de cinco años de ausencia en las pasarelas londinenses.
Prince cantó, bailó en el escenario y le robó el show al diseñador británico. No lo vi, lo escuché desde afuera y me lo contaron. Cuánto hubiera disfrutado verlo por la ranura de la carpa si solo los nazis PR fueran más democráticos con la prensa “non establishment”. “La relación entre Williamson y las celebridades han sido su bendición. Una especie de sabiduría publicitaria que le han dado peso e indudablemente han contribuido a que Williamson conquistase el mercado estadounidense. Kate Moss, Helena Christinsen and Jade Jagger modelaron su ropa en su primer desfile. Hoy, diez años después de su lanzamiento no le quedaba otra alternativa que utilizar a Prince, quien desde agosto se presenta en Londres como parte de su gira” escribió la editora de moda del diario The Times de Londres.
“Todo el mundo en este salón es muy atractivo. Nunca pensé decir eso durante el Fashion Week”, escuché decir a dos sarcásticos fashionistas en el desfile de Nicole Farhi en el Royal Opera House. Es que parte de la experiencia de asistir a las pasarelas es admirar a los personajes que allí encuentras. Me divierte observar los atuendos de todos, en especial los que se sientan en las primeras filas. Que el sombrero militar lo uso de lado, que la camiseta de marinerito, que la chaqueta fucsia, que la cartera es más grande que ella misma, que dice que no le duele el hombro. Sí, ¿una foto para la cámara? ¡Claro! Esa es la intención, robar cámaras. Farhi es una de las establecidas diseñadoras británicas que diseña prendas, más bien diría yo, portables y a la vez comerciales. En su colección primavera-verano 2008 utilizó estampados africanos, vestidos vaporosos en lino, algodón, en colores lilas, azules y rojos.
Su colega, la también reconocida diseñadora inglesa Betty Jackson, presentó una colección en tonos piel, malva, sedas plisadas, con bordes descosidos y cremalleras al descubierto. Un femenino estilo para la mujer pasará su verano 2008 en los yates de Saint Tropez o en Capri.
Por invitación de mi amiga Natalia, la competencia directa de Carrie Bradshow al momento de coleccionar zapatos, terminé en el lanzamiento de una línea de calzado elaborado en piel de pescado de la diseñadora islandesa Martha Jonsson. Islandia, la tierra de la cantante Bjork, es un país famoso por su industria pesquera. “Mis abuelos usaban zapatos de piel de pescado, era lo normal. Luego olvidaron utilizar el material porque la elaboración resultaba muy costosa, explica Uli Jonsson, director comercial de la marca. “Nosotros hemos vuelto a rescatar el “fishskin”, lo estamos manufacturando con tecnología islandesa, diseñándolos en Londres, produciendo en Portugal y comercializándolos en Escandinavia y en el Reino Unido”, comenta Uli. Cero olor. 100% diseño. Solo se necesita $ 700 en su cartera para comprarlos.
Al día siguiente llegué al conocido restaurante londinense Sketch a la exhibición de carteras italianas Serapian. Esta marca, establecida en 1946 que produce carteras para Louis Vuitton, Pringe, lanzó su línea con su propio nombre en Londres. ¿Por qué Londres y no Milán? le pregunto al señor Serapian, propietario de la firma. “Porque Londres es la ciudad más internacional de Europa, es una ciudad “trendy”, abierta a nuevas propuestas, en Milán exponen los nombres ya establecidos”, expresa.
Esa noche en el Royal Academy of Arts degusté mi último bocado de las pasarelas londinenses. Siluetas inspiradas en esculturas, conceptos constructivistas y formas de origami fue la colección mostrada por Petra. “Estamos pensando, en el medio ambiente, no solo siendo mas conscientes de las telas que usamos, sino que tratando de establecer qué es lo que la gente necesita usar”, explica el diseñador.
En los mismos salones del Royal Academy aprecié la exhibición de fotografías de la revista Vogue Italia. Cinco décadas de retratos que muestran las imágenes de la minifalda de Mary Quant, los diseños de Yves Saint Laurent, las supermodelos de los años noventa (Cindy Crawford, Linda Evangelista, Naomi Campbell), los trajes de Armani y lo mejor de la moda italiana.