El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo este miércoles que el Banco del Sur, una iniciativa lanzada por Venezuela para reducir la dependencia de los organismos multilaterales, debe actuar de forma "transparente" y "abierta" para evitar la corrupción.
Después de un discurso sobre sus primeros 100 días al frente del Banco Mundial, Zoellick respondió a preguntas y comentó la iniciativa del presidente venezolano Hugo Chávez, un crítico feroz de las políticas estadounidenses, de crear un banco de fomento sudamericano como alternativa a organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Zoellick dijo que no conocía detalles sobre la fundación del banco de fomento, lanzado oficialmente el lunes en Río de Janeiro por ministros y viceministros de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela, pero dijo que debería respetar las leyes y reglas de buena gobernabilidad, además de adoptar normas para evitar la corrupción.
"Yo espero que a medida que el banco prosiga, que prosiga de una manera transparente y abierta", dijo Zoellick.
Sin nombrar a Venezuela, el principal productor de crudo de la región, Zoellick afirmó que los países sudamericanos forman parte de un "gran club de recursos naturales", como Perú y Bolivia con gas natural o Ecuador con petróleo.
"La cuestión no es tanto cómo dar el dinero, la cuestión es cómo ayudar a construir la capacidad, la transparencia, la gobernabilidad para que el dinero sea utilizado de forma que beneficie al pueblo", agregó.
El funcionario indicó que ese sería el camino para que los recursos no sean "robados por los que son políticamente poderosos" o los "oligarcas" que ejercen el poder económico en la región.
Chávez lanzó la idea del Banco del Sur como una alternativa a la financiación de los organismos multilaterales internacionales porque, según Caracas, serían demasiado influenciados por los intereses estadounidenses y ejercerían su poder al imponer duras condiciones para los préstamos.
En la reunión de Río de Janeiro, los funcionarios de los países sudamericanos no llegaron a un acuerdo sobre el capital que tendrá el Banco del Sur, ni la forma de aportes de sus miembros.
El estatuto del banco podría estar definido en unos 60 a 90 días, dijo el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, y Venezuela espera que que el acta propuesta en Río de Janeiro sea firmada el 3 de noviembre en Caracas.