Las autoridades de la universidad de Columbia proyectaban realizar el miércoles una reunión para profesores y estudiantes a fin de discutir el descubrimiento de una soga de ahorcado en la puerta de la oficina de una profesora afro-estadounidense, un incidente que el presidente de la universidad calificó de ataque a toda la institución académica.
La policía está investigando el incidente, tras descubrirse una soga de ahorcado clavada a la puerta de la oficina de una profesora negra. La universidad no reveló inicialmente de qué profesora se trataba. Sin embargo, medios de prensa neoyorquinos dijeron que su nombre es Madonna Constantine. Se trata de una profesora de psicología y educación y autora de un libro destinado a discutir las formas de combatir el racismo y facilitar la competencia cultural en instituciones educativas, así como en el campo de la salud mental.
La soga de ahorcado tiene dolorosas connotaciones para muchos estadounidenses, pues es un símbolo de los linchamientos de negros en el sur del país que se prolongaron hasta las dos primeras décadas del siglo XX.
Se trata de un ataque contra los afro-estadounidenses y por lo tanto, es un ataque contra todos nosotros, dijo el martes el presidente de la universidad de Columbia, Lee Bollinger.
Algunos estudiantes dijeron que Constantine enseña un curso sobre justicia racial.
Columbia ha sido ya escenario de otro incidente que causó conmoción. A fines del mes pasado, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad fue invitado a hablar por Bollinger. Y luego, previo al discurso del invitado iraní, Bollinger acusó a Ahmadinejad de mostrar todos los indicios de un dictador cruel y mezquino, y de intentar negar el genocidio nazi. El incidente tuvo repercusión mundial.