Ecuador no permitirá que su territorio sea utilizado por campesinos de Colombia para protestar contra la política antidrogas de su país, advirtió este miércoles el gobierno al confirmar el ingreso de centenares de colombianos a la región fronteriza de Sucumbíos.
Los campesinos, en su mayoría cultivadores de coca según una ONG, llegaron el martes a Puerto Nuevo y fueron trasladados a la localidad de Lago Agrio, 200 km al norte de Quito, donde se refugiaron en una iglesia, dijeron los ministros de Relaciones Exteriores, Defensa y Gobierno.
Otro grupo de 600 colombianos intenta llegar a la provincia de Esmeraldas, en un éxodo motivado por su rechazo a la erradicación manual de plantíos ilegales, señaló la canciller María Fernanda Espinosa en una conferencia de prensa conjunta.
"No se trata de población que llegó en busca de protección, por lo tanto no está solicitando que se le reconozca como refugiados. Es una situación absolutamente distinta", declaró la diplomática.
Según Espinosa, el desplazamiento se debió a razones políticas de un grupo de campesinos que "quiere presionar al gobierno colombiano para que atienda demandas internas con su presencia en Ecuador".
Los labriegos cruzaron la frontera provenientes de la localidad colombiana de La Hormiga, en el departamento de Putumayo, donde las autoridades de ese país iniciaron la erradicación de plantíos ilegales, dijo a la AFP un responsable de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos.
Por su parte el ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, advirtió a los campesinos que no se les permitirá utilizar el territorio con fines políticos.
"Aceptaremos a los refugiados y a los desplazados, lo que no aceptaremos es que estos ciudadanos vengan al país a hacer un acto de política (...), que el gobierno no puede permitir en aras de las buenas relaciones con la comunidad internacional", sostuvo.
Los colombianos trajeron una serie de denuncias que quieran dar a conocer en Ecuador y para ello pidieron que una comisión internacional reciba sus reclamos, según las autoridades.
"Esperamos que puedan retornar en las próximas horas a Colombia, y puedan discutir y negociar con su gobierno problemas colombianos en territorio colombiano", agregó la canciller.
Espinosa informó igualmente que entró en contactó con la Cancillería colombiana "para que puedan tomar cartas en el asunto".
"De todas formas se está trasladando a las personas a los albergues con los que contamos en este momento, dando la respuesta humanitaria que ha caracterizado siempre al Ecuador", expresó.
A finales de agosto, unos 1.800 colombianos se refugiaron una semana en Ecuador exigiendo el fin de la erradicación de los cultivos cocaleros, lo que originó un intercambio de declaraciones entre Quito y Bogotá.
Colombia y Ecuador comparten una frontera de 600 km, a lo largo de la cual operan guerrilleros, paramilitares y contrabandistas de armas y droga.
El gobierno de Bogotá lleva a cabo una campaña financiada por Estados Unidos para acabar con los plantíos de coca, que genera rechazo entre campesinos que subsisten de la siembra ilegal.