Existe junto con la humanidad y pareciera ser parte de su naturaleza, especialmente cuando se ve enfrentado a situaciones críticas o comprometidas en las cuales parece ser la única salida.
Durante la historia se evidencia en escritos de filósofos, poetas y líderes que la mentira es negativa. Es considerada como el quebrantamiento al principio universal de la sinceridad y honestidad.
Incluso en la Biblia, la mentira es “pecado”, contrario a ello la verdad “hace libres”. Por esto muchos grupos religiosos consideran la mentira como una falta a la moral.
Hoy en día, la mentira es tomada por algunas personas a la ligera y debido a esto es necesario analizar su significado. Mentir es decir lo contrario a la verdad, es engañar, ser poco confiable y distorsionar la verdad. También es importante conocer que hay otras formas de mentir y son:
* Decir la verdad a medias
* Callar
* Ocultar información
No siempre se miente con el deseo de hacer daño o lastimar, pero sí muchas veces para salir del paso o quedar bien con alguien. Con esto quizás lo que se pretende es crear una imagen de lo que no se es.
Lamentablemente, en la sociedad actual los valores son considerados pasados de moda y decir la verdad o exigirla pareciera ya no tener tanta importancia, ya que se habla de mentiras blancas o mentiras piadosas, pero en definitiva son mentiras. Ante esto hay que ser sinceros, transparentes y frontales, sobre todo, se debe promover una cultura y sociedad de confianza, para ser considerados personas confiables y ciudadanos íntegros.
Fuente: Dra. Mónica Llanos Encalada, Psicóloga Clínica/Orientadora Familiar.
Correo: pilyllanos@hotmail.com
Próxima semana: Cuánto afecta la mentira a las relaciones interpersonales